“Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo”

CPR Urbana

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Por Mariano González –
magopsi@yahoo.com.mx

Digamos que es usual pensar en los géneros separados: hay canciones de amor (empalagosas la mayoría) y hay canciones de protesta. Sus contenidos, sus circuitos de producción y recepción son distintos.

No es común pensar que ambos coexistan, no obstante el reconocido antecedente de la trova latinoamericana (así como otras expresiones musicales), que ya tiene bastante recorrido y ha sabido dar ejemplos de canciones en las que, en efecto, se mezclan amor y protesta (o mejor, se suponen recíprocamente). De nuevo, no es lo más usual y seguro que su circulación pasa por otros canales y otros públicos.(i)

Por eso no deja de causar cierta sensación de extrañeza escuchar al trovador cubano Silvio Rodríguez cantar un verso a ritmo de rap o al dúo puertorriqueño Calle 13, cantar una canción como Ojos color sol. Claro, esta extrañeza se disipa al recordar que Silvio es un autor que ha experimentado bastante y Calle 13 ya no es el mismo dúo que cantaba a ritmo de reggaeton Atrévete y tiene en su recorrido gestos y canciones como Latinoamérica.

Lo que es cierto es que se agradece la letra y la canción de Ojos color sol.

No será una canción de protesta, pero habla de un amor que va más allá de la fascinación de dos. Un “ideologema” común en canciones de amor es: “tú cambiaste mi mundo”. Pero en esta canción de Calle 13 y Silvio Rodríguez se encuentra otra idea: “tú cambiaste al mundo”. Hay una diferencia verdaderamente significativa y que ofrece contenidos que, por supuesto, no se encuentran en una canción comercial de amor.

Se dicen cosas extraordinarias. El coro afirma: “Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo/ gracias a ti y a tus ojos”. Los ojos de ella no transforman mi mundo, sino transforman el mundo. Y no es cualquier cambio, es una transformación utópica. No es “más de lo mismo” como en el caso de la moda: En las guerras se dan besos, crecen flores en la arena, en las academias militares se enseña medicina y ¡los banqueros dan vivienda y comida!. La ironía de estas imágenes puede poner de cabeza el mundo y recuerda que hay otro, mejor que el que tenemos.

Por supuesto que una canción no cambia el estado de cosas y la misma forma de circulación en el espacio mediático impone ya ciertos límites. Pero bien vale la pena ampliar la difusión de ciertas ideas y recordar esos sueños extraordinarios de cambio. Esos sueños de una vida mejor como escribiera Bloch, y que, como cantan Calle 13 y Silvio, “son reales porque se sueña despierto”.

Que una canción exprese/ acompañe esos sueños extraordinarios es un gesto que se agradece.


(i) Un ejemplo entre otros: la canción No pasarán de Luis Enrique Mejía Godoy, surgida desde las luchas del FSLN y muy escuchada en los movimientos sociales y populares de Centroamérica en la época de los movimientos revolucionarios, iniciaba con las siguientes palabras: “Vendrá la guerra amor y en el combate, nos fundiremos en las barricadas…”.

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PublicoGT es una publicación del Consejo de Investigaciones en Desarrollo, una entidad de investigación que desarrolla proyectos de comunicación social y análisis sociopolítico.

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