Tenemos que hablar

Tuve un pasado fuerte para pensar que lo que ahora me pasa me pudiera hacer daño. Sin embargo, a veces las cosas no dejan de pasar. Después de 5 años de noviazgo, un día Javier llegó a casa y me pregunto por alguien que había conocido antes. Le conté lo que tenía que contar. A partir de eso, las cosas cambiaron entre nosotros. Un día llegue tarde a casa y él estaba esperando, con cara de empurrado me dijo que teníamos que hablar. De qué, le pregunte. De Esteban, me respondió. Sorprendida pregunte quién era Esteban. Al cerote que le diste tu virginidad, me contesto. Más sorprendida que antes, exclamé con un sonoro ¿Qué?….. el silencio de ambos fue incomodo, pero igual seguía sin comprender aquel arrebato. Ese hijueputa con quién te estás viendo, dijo en tono belicoso. Entonces me atreví a contar toda la verdad, y le dije lo equivocado que estaba. Me atreví a decir que mi virginidad la perdí con su hermana, pero no me gusto. Y que después estuvo en mi vida Alejandro y El Gordo Bonilla. Quién por mucho tiempo fue el amor de mi vida. Y solo después de muchas otras cosas más, llego él a mi vida. Así fue como se enteró y nunca más me volvió a preguntar y cuestionar más nada.

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