Orgasmos raros

Ahora que termina el año paso recuento de las cosas raras que sucedieron a lo largo de mis veinte años. Aún cuando mi vida sexual recién inicia, tengo algunas experiencias que me han marcado. La primera fue con Dirk, un alemán que conocí en Pana. Esa noche, después de bailar en la casa de unos amigos, tuvimos sexo. Después de los preliminares bastante largos, le dije que si no hacia algo, me quedaría dormida. Entonces, él herido en su amor propio se bajo y me hizo sexo oral. Después de quince minutos, comencé a sentir una energía telúrica y mi cuerpo comenzaba a temblar. Me pregunto qué tal y yo, que en ese momento estaba por estallar por un orgasmo en puerta, solo atine a decir que siguiera. De inmediato comencé a orinar sobre su rostro. Y jamás alguien me ha hecho sentir así.

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