Me quedo con frío

Esa noche tenía ganas de sexo despreocupado, divertido, sin ataduras. Solo sexo, nada más. El frio de la noche ayudaba, las ganas estaban a flor de piel y añore cuando tenía pareja y me empiernaba con él en esas noches frías. Pero ahora no quería una relación, ni era por extrañar algo del cariño que aun tenía. Solo era ganas de tener placer.

Pero en esas circunstancias las cosas son más difíciles de lo que una de mujer puede imaginar. Nos educaron en que las mujeres no debemos proponer, solo debemos decidir. Además tenemos el estereotipo de ser histéricas y complicadas.

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