La primera vez fue una morbosidad

Antes de subir, sus manos ya se habían apropiado de mi cuerpo, en poco tiempo mis pechos estaban a su disposición, mientras sus dedos hurgaban en mi sexo haciendo que me mojara. En ese instante abrió su pantalón y saco su pene y me hizo que se la chupara. En algunos momentos la sacaba y me daba golpes con su pene en los cachetes, para luego meterla en mi boca y con su mano presionar hasta el fondo. Después la sacaba y me la restregaba por toda la cara. Tenía un pene precioso, era excitante su cabeza, pues brillaba y se extendía a un radio enorme. El miraba como mi lengua recorría toda su extensión y me contorsionaba para que sus testículos supieran de mi boca y luego retomaba a chupar su cabeza para que nuevamente el me presionaba con fuerza para que me la tragara completa. Era algo que hacía por primera vez y me sentía tan bien, que mi vagina húmeda deseaba ser tocada, pero aún no subíamos al cuarto de aquel motel.

Te gusta? Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *