Falta de coordinación

Cuando lo escuche por primera vez, pensé en un hombre fuerte, con carácter y sentido de la vida. No me equivoque. Pero era distinto en su aspecto físico por una cuestión de años. La diferencia entre nosotros representaba más de 22 años.

Pero esa situación era insalvable.

Mi madre me dijo que nunca puede salir nada bueno de una relación entre un hombre mayor y una “niña” como yo. Mi abuela en cambio, dijo que siguiera mis instintos.

Con eso en mente lo acose por unos meses. Le envié una foto mía, estaba casi desnuda. Bonita y provocativamente sexy.

Pero en cambio recibí un silencio aterrador de 48 horas continuas.

Una noche, le dije que me había enamorado de él. Eres solo una niña, me contesto, siguiendo el patrón de mi madre.

Deje de llamarlo, nunca más le mande fotos ni mensajitos. Me decepciono.

Después de dos meses, me llamó. Me preguntó si me había pasado algo. Le extraño mi falta de comunicación. No, nada, le dije. Tengo novio y es celoso. Se sonrió y me felicito.

Un día me invito a tomar café. Me sorprendió, pero le dije que no.

Después de unos meses, insistió de nuevo. Ahora era él quién me acosaba.

Acepte quedar con él para tomar un café.

Me contó que cuando yo le mandaba fotos y esas cosas estaba con alguien. Ahora que todo había terminado quería conmigo.

Yo le conté que andaba con alguien, y que durante el poco tiempo de andar juntos me había enamorado. Y no quería que se malograra eso.

Los dos comprendimos el asunto y nos dimos un beso de despedida.  Seremos más amigos ahora, me dijo.

Te gusta? Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *