El novio lindo

Tuve la suerte de conocer a mi novio cuando era niño. El tenía 14 años y yo 15 cuando nos hicimos  novios. Era cachito de ojos verdes y vivía a la vuelta de casa. Además estudiábamos juntos.

Un día, a la hora del recreo, se me declaro. Como era la costumbre le dije que lo pensaría, aún cuando desde hacía dos años me gustaba en secreto. A la semana le respondí.

Esa relación duro muchos años. Yo tenía 21, cuando nos dejamos.

De la noche a la mañana se había convertido en un muchacho rudo, pero al mismo tiempo ensimismado y con unos complejos barbaros. Lo machista lo aprendió de la familia, que venía del oriente.

Además de ser mi primer novio, fue con quién lo hice la primera vez. Su pene era bello. No sé porqué, pero después nunca vi nada igual. El contorno y su semblanza eran dignos de enmarcar.

El sexo al principio fue complicado, los dos sin experiencia, fuimos aprendiendo uno del otro con dedicación, pero fue gratificante, disfrutando todo lo que nos paso en esos años.

Por su forma de ser, nunca me fue infiel. Era el chico más guapo del colegio, pero al mismo tiempo el más insoportable. Lo cual provocaba rechazo. Mis amigas siempre me preguntaban cómo lo soportaba.

Al terminar la carrera, el tuvo un accidente en moto y debido a eso no pudo asistir al acto de mi graduación. En mi grado había un muchacho que me gustaba mucho y que de un tiempo para acá, me había dicho cosas. Así que esa noche, en aquel hotel, estuve a punto de acostarme con él. Algo paso, que solo pudimos darnos de besos en el ascensor, antes de entrar a la fiesta. Mi amiga Helen nos vio, pero nunca dijo nada.

Al terminar, llego furioso a mi casa y se encaro con mi padre. Al comprender que ya no habría nada entre nosotros juro que algo me pasaría, maltratando a mi padre y diciendo puta a mi madre y a mi hermana.

Afortunadamente, a los pocos meses nos mudamos y nunca más supe de él.

Te gusta? Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *