El fracaso de los primeros pasos

Cuando mis amigas hablaban abiertamente de sus experiencias sexuales con sus novios, yo aún era virgen. Me resistí, sin sentido creo yo, a perder mi virginidad con cualquiera. Y los dos novios que había tenido, no sentía que se merecieran mis deseos. Así que cuando entre a la Universidad había tomado la decisión de dar el paso, sin importar que fuera el príncipe azul.

Pero tampoco se dio. No era una chica popular, tampoco la mas bonita y tampoco mi carácter ayudaba. Así que los dos primeros años seguí siendo virgen, pero me consideraba una experta, debido a que, en las tertulias sobre esos temas, yo siempre opinaba de todos los temas, mas que solo como referencia y nada más.

El tercer año, conocí a un chavo que estaba por graduarse. Me llevaba cuatro años, creo. Era un tipo bastante maduro y centrado, enfocado en sus tareas y buscado sus metas. Nos hicimos amigos y compartíamos cosas en común. Un día, tomando cervezas en un bar de la avenida de Las Américas, le dije que aún era virgen.

Una de mis amigas ahí presentes, ya lo sabía. Pero se sorprendió que dijeras esas cosas. Dos de los chicos se ofrecieron para quitarme esa enfermedad, según dijeron. Pero Julio, así se llama, solo se sonrió y no dijo nada. Me pareció extraño que no emitiera opinión. Así que, a raíz de eso, comenzamos a intercambiar mensajes por chat y yo comencé a coquetear, enviando fotos y sugerencias.

Una noche, me dijo que me masturbara. Le dije que no, que no me gustaba. Pero al final, sin decirle, lo hice. Entonces, al otro día le mande una foto, en donde estaba desnuda, sin mostrar mi rosto. El me cuestionó si en realidad era yo. No me creyó.

Un sábado salimos a cenar. Le dije que en lugar de cenar quería perder la virginidad. Que me llevará a un motel. Y así lo hizo. Fue algo sencillo, pero muy emotivo para mí. Comencé a descubrir mi cuerpo y lo mejor, mis deseos. Lo primero que note es en todo lo que me había perdido. El no era el mejor para estos menesteres, pero como dicen, estaba ahí para hacerme el favor.

Yo estaba desnuda, quizás el alcohol previo me desinhibió por completo. Quizás actué muy agresiva, era muy sugerente y no dejaba de hablar. El me dijo que no me comportaba como virgen. Que tenia un comportamiento de una mujer con experiencia. Pero era el deseo, la emoción y todo lo relacionado con esa primera vez. No sé que paso, pero no paso nada. El al final no funcionó. Nunca tuvo una erección y se sintió mal. Tan mal que comenzó a tratarme mal. Tu tienes la culpa, dijo. Pero… qué hice. Pero igual, no paso nada.

 

 

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