El baño diario

Lo mejor de tener una relación estable es que nos podemos duchar juntos. Me gusta esa sensación de sentir su cuerpo desnudo bajo el chorro de agua fría de mi apartamento.

Me gusta enjabonar su cuerpo, lo hago con dedicación y ternura. Me gusta sentir su pene y observar como se va poniendo erecto cuando lo enjabono con mucha pasión.

Me encanta cuando me pone contra la pared y me penetra, siento como el agua discurre sobre nuestros cuerpos y sentir sus manos explorando mi cuerpo.

Siempre lo hacemos en el baño, ya sea el primero o el último, terminamos o comenzamos los deseos bajo aquel chorro de agua de mi viejo apartamento. Es lo más delicioso de mi relación.

En una ocasión me confeso que tenía la intensión de compara una bañera. Cómo crees, le dije indignada, en este baño solo cabemos tu y yo.

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