El abusivo

El profesor era bueno, tanto como docente como persona. Por eso tenía un grupo de chicas seguidoras, de otros semestres y también dentro de la clase. Yo me sume de inmediato a ser otra de sus admiradoras. Un día le confesé a una amiga que creía que estaba enamorada del profesor. A pesar que le advertí que no debía contarle a nadie, ella de inmediato se lo conto a otra amiga y así fue como llego a oídos del profesor.

Era mi primer año universitario, no tenía experiencia sexual y estaba experimentando a masturbarme regularmente. Lo hacía pensando en él. Al terminar el curso, el grupo de chicas del salón lo invitó a un bar de karaoke para despedir el año. Fue ahí cuando inicio todo lo demás. En mi mente ingenua, acepte que me llevara de regreso a casa. Luego de tomar varias cervezas, en un carro con tu profesor, por el que estás loca, nadie puede tomar decisiones acertadas. Así que cuando me subí a su carro, él de inmediato me puso la mano en mi entrepierna. Al principio no supe que hacer, pero tampoco moleste por ese atrevimiento, pero no dije nada.

De pronto se metio en un motel, así sin decir nada, si preguntar si estaba de acuerdo. Le dije que no, que por favor saliera. Entonces me salió con que yo lo así lo quería. Que estaba loca por él. Quién dijo eso, le pregunte. Todas lo dicen. Todas, nena, así que hoy vamos a coger y te quitará las ganas, me dijo. Ok, le dije, pero antes se me alumbro apachar un boton de emergencia del MP y mientras el pagaba y entraba al cuarto llegaron y se lo llevaron. Su esposa llega ahora a buscarme para que retire la denuncia.

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