Diferencia de edades y de mentalidades

Celebraba mi cumpleaños 19 cuando conocí a un tipo de 42 años que me pareció atractivo. Era profesor de la Universidad, según me dijo, pero no de mi facultad. Así que la amistad se dio por casualidad.
Un día, nos encontramos en una de las cafeterías del campus y me propuso salir, a comer por ahí, me dijo. Que te parece si vamos a Cielito Lindo, le dije sin pensar muy bien a qué me metía.
Al otro día no lleve carro a la U y una amiga me paso dejando. A las seis de la tarde nos juntamos en el estacionamiento de ingeniería. Estaba lloviendo y yo llevaba zapatos abiertos y los pies mojados. Me dio una toallita shuca para que los secará.
En el camino me contó que tenía dos hijos, y el mayor era de mi edad. Me atraía tanto que di por descontado que era divorciado, así que nunca le pregunté su estado. Además, me pareció que al contar de sus hijos, estaba siendo sincero conmigo y como vio que eso no me hizo sentir incomoda, no me conto toda la historia.
La platica fue bastante amena, bebimos un par de tequilas y luego pedí una sangría de esas dulces que ofrecen ahí y nos fuimos contentos alrededor de las 10. Cuando fuimos a pagar el parqueo me tomo la mano y me dio un beso. Con el aire, el licor y las sensaciones que me produjo, me sentí bastante bien.
Cuando salimos de aquel lugar, no me pregunto si hacíamos algo, sino se fue directo a los moteles de por ahí. Me tomo la mano y me acurruque a su lado.
En el cuarto puso la radio y estaba la música de Miley Cyrus. Cuando salí del baño estaba desnudo, su pene ya estaba erecto y su cuerpo era perfecto, a pesar de la edad. Sus besos sabían a ron y tabaco. Sus manos ásperas acariciaron mi cuerpo armoniosamente hasta que me despojo de toda la ropa. Mis pies continuaban helados, pero con esmero, poco a poco fueron cambiando de temperatura, gracias a sus besos y eso encendieron mis ganas.
Me puso sobre una silla elevada, que imitaba las sillas de parto y entonces me dio sexo oral. Algo maravilloso y sublime. Estuve a punto de venirme, cuando dejo de hacerlo y ahí mismo me penetro, ya no pude mas y en los primeros empujones solté el grito.
Luego nos bañamos juntos y seguimos haciendo el amor en la cama. Al entrar nos dijeron que podíamos salir hasta el otro día, a las 7 de la mañana. Así que nos despreocupados un tanto y luego de hacerlo la segunda vez, saco un poco de cocaína y me ofreció. Al principio le dije que no, pero después de unos instantes me dieron ganas de probar, pero igual, estaba indecisa.
Eso le dio nuevos aires y me hizo el amor nuevamente. Fue algo mas rudo y con menos consideración, pero fue bueno. Explote de nuevo y eso duro más o menos una hora. Eran más o menos las 4 de la mañana cuando salimos del motel. Iba bien cogida y contenta. Me paso dejando a casa y me despedí con un beso muy tierno que no me supo a nada.
Dos días después le encontré en la Universidad, pero solo me saludo. Fue un tanto frio conmigo, pero nunca pensé nada. Esa misma tarde, me mando un mensaje diciendo que aún no salía de su crisis con su mujer y que se había sentido mal al salir con alguien de la edad de su hijo mayor. No le conteste el mensaje. Pero no me lo creía. Después de eso, nunca más supe de él.

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