Desinhibida

Mi novio es una gran persona. No había nada en él, que me hiciera pensar distinto. Pero después de una relación de 5 años, las cosas entre nosotros estaban frías, por decirlo de algún modo cordial. Mis amigas estaban en similares condiciones. Todas tenían novio, estaban enamoradas, pero estaban necesitadas de un soplo de aire fresco en sus relaciones, por decirlo de alguna manera.
Estaba perdiendo lo aventurera y me chocaba que mi chico fuera obediente conmigo. Así que poco a poco fui perdiendo el interés sexual con él. Y justo en ese momento conocí a un chico que me provoco todo lo contrario y me desinhibí bastante.
Tuvimos sexo casi de inmediato y fue fantástico. Me llevo a un rincón apartado de la ciudad y de una forma más que diferente hicimos el amor tan perfectamente bien, que todo quedo amarado para la siguiente cita. El único inconveniente era que tenía novia, y por supuesto, yo también tenía novio.
Pero aún así, la aventura que eso significaba, me provocaba más ganas. Así que nos programamos de tal manera que sincronizamos nuestras ganas y nuestros tiempos y siempre encontramos un hueco para encontrarnos y hacerlo.
Una tarde, su novio nos encontró en su apartamento. En ese momento no hacíamos nada aún, solo tomábamos café. Pero era más que obvio que yo estaba ahí para acostarme con él. Así que ella me dijo de todo. Me maltrato, me echo de ese apartamento diciéndome zorra, puta, quita hombres, etc.
Pero lo increíble de toda esta historia fue que, al cabo de un tiempo, ambos me propusieron probar hacer un trio conmigo. Ella me miro a los ojos y me dijo que, si él la iba a seguir engañando, prefería que fuera conmigo. Le parecía una buena chica, dijo.
Claro que cuando suceden estas cosas dudas de las intensiones de las personas, pero era obvio que yo estaba enganchada con el sexo de su novio y que por más líos que eso provocará, lo iba a seguir haciendo. Así que acepte. Pensé que era una buena idea.
Nunca antes había tenido relaciones con otra chica, así que no sabía como iba a resultar el asunto, y si eso me provocaría alguna cuestión de rechazo.
Y entonces me prepare física y mentalmente. Y paso, y me gusto, fue muy excitante. Supero por completo mis expectativas. En realidad, comprobé que en cuestiones del cuerpo, me faltaba mucho por aprender.
Cuando ella me beso, sentí una sensación en mi cuerpo increíble. Y fue ella la que más orgasmos me provoco esa noche. Fue ella la que mi hizo un cunnilingus, que jamás en la vida pensé que eso existía.
Por raro que parezca, continuo con mi novio. Nos llevamos mejor, nos entendemos mas en la cama y lo hacemos más seguido, disfrutando cada quién a su manera la sexualidad.
También continúo teniendo relaciones con ellos. No es tan frecuente como quisiera, pero nos vemos y tenemos sexo los tres. A veces, cuando se puede me acuesto solo con ella, con quién construimos una bonita amistad. Es raro todo lo que me pasa. Pero estoy contenta. Vivo una sexualidad maravillosa atrapada entre el sentimiento y la pasión.

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