Caprichoza e independiente

Yo era una chica muy independiente y liberada sexualmente. Así que no tenía complejos a la hora de tener relaciones. Hasta que conocí a Juan. Un tipo normal, publicista y realizador, nada atractivo, pero inteligente. La cuestión fue casual. Nada de compromisos, solo una acostón, dijimos ambos. Pero sucedió todo lo contrario. Yo soy sensible y en la relación me gusta ser romántica y hasta cursi. Pero esa noche paso algo que cambio mi perspectiva. No iba bebida, ni drogada, ni nada que enturbiara mi mente. Solo pasó y paso bien. Me sujeto con brusquedad y eso afloro mi deseo y en él su ansia. Tienes ganas, me pregunto y respondí que sí. Comenzó por  arrancarme la ropa, morderme con furia, clavar sus uñas hasta que mi piel se puso roja. Luego me arrincono con firmeza y deje de pensar y deje que las cosas siguieran su curso y a pesar que todo iba rápido y cada vez se portaba mas brusco, no tuve que decidir nada, me gusto recibir todo aquel vendaval de improperios, durezas y golpes. En el fondo puede que sea yo la que ejerzo más poder sobre él, pero mi rol fue satisfacer todos sus caprichos y eso me encanto. Y en realidad se comporto como una máquina de coger. Y me cogió hasta que los dos quedamos tirados, satisfechos.

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