País “increíble”

Danilo Santos

No hace falta mucho para las definiciones preelectorales, el Presupuesto del que podrá echar mano el Gobierno y el partido oficial están definidos, las negociaciones hechas; la Junta Directiva del Congreso que se encargará de que no pase nada incómodo, ha sido electa y son claro ejemplo del atraso de la política guatemalteca. Es increíble que ya la discusión gire en torno a las elecciones, justicia selectiva, politización de la justicia y lo dañino que es meter a la cárcel a empresarios y políticos, increíble.

En contrapartida, la Corte de Constitucionalidad ha hecho saber al funcionariado del Ejecutivo que el comisionado Iván Velásquez tiene vía libre para entrar a territorio nacional; no lo hará, no será responsable de la irresponsabilidad fundamentalista de otros. Sin embargo, el flamante Presidente de la República se mofa en público mandando “saludos a quienes quieren entrar, pero no lo van a lograr”, en abierto desacato a C.C. (alguien tendría que actuar de oficio, pero ya sabemos que la cosa en el Ministerio Público solo da para tibios y berrinches públicos). La actitud del señor Morales es infantil, irresponsable y poco digna del cargo que ostenta, su vocación de arlequín lo hace asumir posturas impresentables y sumamente dañinas para la credibilidad de un país por demás “increíble”.

Los próximos meses serán vertiginosos y habrá que estar pendiente de los que, parafraseando a Jimmy Morales, “se quieren quedar, pero aparentemente no lo van a lograr”, me refiero a los tránsfugas, sí, hay que estar pendientes porque pueden dar golpes con sabor a venganza durante todo el próximo año, aprovechando que los que sí pueden ser reelectos andarán en campaña y dejarán el hemiciclo descuidado, a los que se les ha negado la posibilidad de seguir en el Congreso, pueden cobrar cara la derrota. Las traiciones y jugarretas de esa cueva, son increíbles.

Los fundamentalistas afilan fundamentalismos y preparan los pasajes bíblicos ad hoc para sus candidatos en distintos partidos, si se cumple con la profecía delirante de los pastores más recalcitrantes del negocio de la fe mezclado con el negocio de control del Estado; es un hecho que quien sustituya a Morales será más capaz, pero también más conservador. Es decir, otra vez, nuestro país es “increíble”.

Las elecciones, insisto, no cambiarán mucho de la dinámica nacional en cuanto a su problemática y causalidad, los problemas de fondo seguirán siendo los mismos hasta que la clase política se olvide un poco de sí misma, separe el Estado de la religión, separe los negocios públicos del interés particular y, sobre todo, separe las visiones individuales de lo que debe ser una visión de país. No es difícil, solo deben amar la vida en realidad, plena, íntegra, diversa. Solo deben amar a la maravillosa humanidad que le nace a nuestra tierra, principalmente a la que ha sido menos amada durante siglos. Lo único que deben hacer es amar a las mujeres y hombres sencillos de nuestro “bello y horrendo país”.

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