Presupuesto y militares

— Miguel Ángael Sandoval

Los diputados discuten ahora el presupuesto. Una de sus gracias es la de incrementar el de los militares en detrimento de la educación y la salud. Esos son los datos que conocemos, lo que se publica. Lo que llora sangre. Al hacerlo están demostrando ignorancia de las leyes aprobadas en ese mismo edificio, quizás no por ellos pero sí por sus antecesores.

Pero la ignorancia de algunos diputados corre parejo con su desinformación, se les recuerda que el Decreto 52-2005 del Congreso señala literalmente: “que se reconoce a los Acuerdos de Paz el carácter de compromiso de Estado. Pero se lo pasan por el arco del triunfo sin preocuparse, no se sabe si por ese síndrome de la “ignorancia audaz” o por alzhéimer prematuro en algunos. Es por ello que vale la pena el recordatorio de uno solo de los párrafos del Acuerdo Funciones del Ejército en una sociedad democrática. Dice textual:

“Reorientar el uso y distribución de su presupuesto hacia las funciones constitucionales y la doctrina militar a que hace referencia el presente Acuerdo, optimizando los recursos disponibles de forma tal de alcanzar en el año 1999 una reducción respecto al gasto destinado en 1995, de un 33% en relación con el PIB. Esto permitirá liberar recursos del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para la atención de los programas de educación, salud y seguridad ciudadana”. Numeral 63, inciso c. Acuerdo citado.

Para algunos pueden ser acuerdos viejos, pero valdría la pena recordar que con los mismos se puso fin a la guerra que se había iniciado en nuestro país por causas menores a las que en la actualidad padecemos como sociedad la mayoría de habitantes del país. Por eso es necesario recordar que lo más parecido a la democracia que tenemos hoy, solo ha sido posible por la firma de la paz en 1996.

Ante la tendencia irrefrenable de aumentar el presupuesto militar por parte de diputados que desconocen los compromisos del Estado guatemalteco, hace unos años propuse, como candidato, la reducción del presupuesto militar en 50 por ciento y asignar esto a los rubros de salud y educación. La historia ya se conoce pero el punto es que el aumento en exceso del presupuesto militar solo nos dice, en el menos grave de los casos, de pereza mental, y en otros, la persistencia de una mentalidad represiva en las motivaciones de algunos diputados, que en verdad, más allá de tránsfugas son indeseables para cualquier democracia que se respete.

Te gusto, quieres compartir