La industrialización de la Bioeconomía plantea riesgos para el clima, el medio ambiente y las personas

Eco Portal
A las organizaciones que aquí se suscriben les preocupa que la ampliación del uso de la bioenergía y otros bio-productos de vida corta (la llamada bioeconomía) tengan un impacto perjudicial sobre el clima, los derechos humanos, la protección de la naturaleza y sobre la transición a un sistema energético bajo en carbono.

Rechazamos la Plataforma Biofuture y otros desarrollos similares…¡Firme la declaración!

Grupos de la sociedad civil rechazan el impacto de un crecimiento exponencial de la Bioeconomía

En los últimos años, en nombre del cambio climático, los gobiernos han apoyado la sustitución de combustibles fósiles por biomasa para producir energía. También se esta considerando cada vez mas a menudo apoyar otros productos hechos con biomateriales, a lo cual se ha puesto de moda llamarlo ‘bioeconomía’.

La definición de bioeconomía más ampliamente aceptada la aportó la OCDE en 2006:“Conjunto de operaciones económicas de una sociedad que utiliza el valor, latente y alojado en los productos y procesos biológicos, para conseguir nuevo crecimiento y beneficios sociales para los ciudadanos y las naciones.” Otros, como Wang Hong-guan, director del centro de Desarrollo Biotecnológico de China, definen la bioeconomía como una economía basada en los recursos biológicos y la biotecnología, fundamentada en la producción, distribución y aplicación de los bioproductos. Para la comisión Europea, la bioeconomía es una economía que ya no depende de los combustibles fósiles para obtener energía y materias primas para la industria, si no de la capacidad de investigación, desarrollo e innovación biotecnológica de los actores económicos.

Cualquiera que sea su definición, lo cierto es que la bioeconomía propone un cambio de paradigma en el que todas las creaciones humanas se obtengan mediante procedimientos controlados por el hombre pero integrados en la biosfera: procedimientos que imitan o explotan procesos naturales completos, desde su generación hasta su degradación.

Un ejemplo de esto es la Plataforma Biofuture, una iniciativa propuesta por el gobierno brasileño y puesta en marcha en el 2016 con el apoyo de 20 países. Sin embargo, si se mira mas de cerca, esta Plataforma demuestra que la bioeconomía es simplemente una tapadera para un aumento significativo de la bioenergía, que junto con otros ‘productos biológicos’ de corta duración, cuentan con unas credenciales climáticas tan malas para el clima como las de la bioenergía. [1] La Unión Europea y varios países (que hasta ahora no se han suscrito a la Plataforma Biofuture) también están desarrollando ‘estrategias de bioeconomía’ con propósitos similares. [2]

A las organizaciones que aquí se suscriben les preocupa que la ampliación del uso de la bioenergía y otros bio-productos de vida corta (la llamada bioeconomía) tengan un impacto perjudicial sobre el clima, los derechos humanos, la protección de la naturaleza y sobre la transición a un sistema energético bajo en carbono. Rechazamos la Plataforma Biofuture y otros desarrollos similares por las siguientes razones:

1. Malo para el clima:

Para cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1.5 grados, debemos disminuir rápidamente las emisiones, así como incrementar la cantidad de carbono que puede ser eliminado por los bosques, pastizales y suelos. Contrario a esto, la Plataforma Biofuture aboga por la transición de los sectores energético, del transporte y la industria hacia la bioenergía y los biomateriales. Esto hace caso omiso a la ciencia (la quema de biomasa para producir energía genera tantas emisiones como la quema de carbón [3]), y además la producción y consumo de biocombustibles, bioplásticos y otros biomateriales reduce la tierra disponible para cultivos, causa deforestación, así como otras conversiones en el uso de las tierras y libera óxido nitroso.

Para mitigar los peores efectos del cambio climático, necesitamos que los gobiernos, las ONG, los académicos y el sector privado trabajen juntos para reducir el consumo excesivo de energía y descarbonizar los sectores energético, de transporte y la industria, en vez de permitir que los ricos continúen consumiendo en exceso mientras se hace una transición a otro recurso que es también intensivo en carbono.

2. Malo para los derechos humanos:

Una bioeconomía industrial aumentaría la demanda de tierras para el cultivo de biomasa. Esto causaría mas deforestación y otros cambios en el uso de la tierra a una escala que tendría impactos devastadores sobre las personas. Un estudio conservador sobre el potencial de biomasa global [4] encontró que para que la bioenergía proporcione un cinco por ciento del consumo de energía global, requeriría la conversión de un área de tierra más grande que la India (386 millones de hectáreas). La bioeconomía que Plataforma Biofuture plantea necesitaría aún más cantidad de tierras para convertirla en bioproductos. La suposición subyacente es que la mayor parte de la tierra necesaria para convertir la economía de combustibles fósiles a la bioeconomía sería provista por el Sur global. Pero la creciente demanda de biocombustibles y biomasa para calor y electricidad, ya ha llevado al acaparamiento de tierras a gran escala y al desahucio de aldeas enteras, así como a una reducción en el acceso a tierras de cultivo, bosques y recursos hídricos [5]. El aumento de la demanda empeorará esos impactos, especialmente cuando los bosques sean reemplazados por plantaciones, aumentando la intoxicación por plaguicidas y las violaciones de los derechos laborales, y reduciendo el agua limpia y la soberanía alimentaria. Además, el procesamiento y la quema de biomasa para energía libera una variedad de emisiones tóxicas, lo cual plantea riesgos adicionales para la salud.

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3. Malo para la naturaleza y la biodiversidad:

Estamos en medio de una crisis de biodiversidad que empeorará con las propuestas de la Plataforma Biofuture de aumentar la demanda de tierras, agua y bosques. La demanda de aceite de palma y soja ya están acelerando la destrucción de los bosques en muchos países y la intensificación de la agricultura (más productos químicos, menos tierras en barbecho) en Europa y América del Norte está acelerando la perdida de insectos y aves. [6] La demanda de bioenergía ya ha llevado a la tala indiscriminada de bosques altamente biodiversos en el sur de los Estados Unidos, [7] los Estados Bálticos [8] y en otros lugares, y a medida que avanzan las plantaciones de monocultivos, la agrobiodiversidad se reduce y la naturaleza sufre. Las plantaciones para bioplásticos y otros biomateriales empeorarán estos problemas. Necesitamos reducir la demanda de madera y cultivos, no aumentarla. También existe la suposición de que la producción de bioproductos dependerá en gran medida del uso de cultivos genéticamente modificados, árboles y microbios, los cuales presentan riesgos graves para el medio ambiente y la salud humana.

4. Malo para una transición justa para dejar la economía de combustibles fósiles:

La visión de la Plataforma Biofuture desvía la atención y los recursos de soluciones reales y probadas al cambio climático, afianzando injusticias energéticas, sociales y económicas en el mundo. Esta Plataforma promovería el seguir aumentando los subsidios para la bioenergía a expensas de la energía renovable genuinamente baja en carbono, como la eólica y la solar, que deben ampliarse de inmediato. “La bioenergía Moderna” (biocombustibles y biomasa para calor y electricidad) que la Plataforma Biofuture promueve se utiliza sobre todo en el Norte global por las industrias que requieren insumos elevamos de energía, las cuales deberían centrarse en reducir ese consumo. La bioenergía les da una vía de escape para no tener que lidiar con su consumo derrochador.

Los grupos signatarios piden a los 20 países y a las organizaciones multilaterales que son firmantes de la Plataforma Biofuture que no apoyen ni la bioenergía ni otros bioproductos de corta duración. Llamamos a otros gobiernos a abstenerse de apoyar la Plataforma y sus demandas. Hacemos un llamado para que los gobiernos propongan respuestas significativas y equitativas a la crisis climática, que respeten los derechos humanos, se centren en tecnologías probadas bajas en carbono, reduzcan el consumo excesivo y el desperdicio, y protejan los bosques y otros ecosistemas.

FIRMA LA DECLARACIÓN AQUÍ.

Notas
[1] biofutureplatform.org
[2] Ver https://ec.europa.eu/research/bioeconomy/index.cfm?pg=policy&lib=strategy para revisar la Estrategia sobre Bioeconomía de la UE.
[3] Ver http://www.biofuelwatch.org.uk/biomass-resources/resources-on-biomass/ para encontrar un listado de estudios cientificos que demuestran que la energia procedente de quemar madera no es neutral en carbono
[4] Biomass Energy: The Scale of the Potential Resource, Christopher B Field et al, Trends in Ecology and Evolution, February 2008; Note that the 5% figure is based on global energy use in 2005. It translates into 27 EJ
[5] Segu un informe de Action Aid, los invesores de la UE adquirieront 6 millones de hectareas de tierra en el Africa Subsahariana para la produccion de biocombustible en mayo del 2013. A pesar de esto la UE ha importado muy poco forraje para agrocombubstibles de Africa, lo cual sugiere que el revuelo en torno a la bioenergia es uno de los causantes de grandes acaparamientos de tierra, lo cual lleva al desalojo forzado de pueblos enteros, y de muchas comunidades perdiendo accesso a sus tierras de cultivo, bosques y agua. actionaid.org/sites/files/actionaid/adding_fuel_to_the_flame_actionaid_2013_final.pdf
[6] Ver por ejemplo https://e360.yale.edu/features/insect_numbers_declining_why_it_matters
[7] Ver por ejemplo https://www.dogwoodalliance.org/wp-content/uploads/2017/05/NRDC_2014-2017Booklet_DigitalVersion-resize.pdf
[8] Ver http://www.climatechangenews.com/2018/01/16/logging-surge-threatens-quarter-estonias-forest-warn-conservationists

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