20S: Un pueblo que camina para vencer al fascismo y la intentona golpista

Fábula del ocaso de un aprendiz de dictador sin libretos

Lorena Medina

Apenas despuntaba la mañana del 3 de septiembre del año en curso, cuando ya estaba montada la escena de una novela gastada y anacrónica: las tanquetas, los kaibiles y todo un despliegue de fuerza bruta rodeaban el recinto que alberga la Comisión Internacional contra la Impunidad –CICIG-. Simultáneamente, se desarrollaba una nefasta conferencia de prensa, en la que el Presidente con su Gabinete en pleno y un batallón de altos mandos militares al mejor estilo de los 80’s, anunciaba la firme decisión de poner fin de una vez por todas al mandato de la CICIG, exigiendo además al Comisionado Iván Velázquez su salida del país, aduciendo que se había extralimitado de sus funciones, violentado la soberanía y aplicado la justicia de forma selectiva.
La burda comedia protagonizada por el mandatario llegó al límite de la traición y cobardía, un par de días después, aprovechando que el Comisionado Velázquez se encontraba en Estados Unidos. El Consejo Asesor de Seguridad, encabezado por la canciller Sandra Jovel y el ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, recomendó al Presidente no permitirle a Iván Velázquez regresar al territorio guatemalteco, para lo cual se giraron sendas instrucciones diplomáticas, de seguridad y migratorias.

Por esta razón, asesores jurídicos de la CICIG, organizaciones de Derechos Humanos e incluso, el Procurador de Derechos Humanos, Jordán Rodas, valientemente interpusieron amparos para lograr que el Presidente diera marcha atrás en la cuestionable decisión que no sólo violentaba un acuerdo suscrito con la ONU y que ha contado con el beneplácito y respaldo de la Comunidad Internacional en general sino que ponía en riesgo la frágil democracia y el Estado de Derecho en el país, por la intentona golpista que se avizoraba tras estas maniobras.

Dichos amparos estaban a la espera de la resolución de la Corte de Constitucionalidad –CC-. Cuando finalmente llegó la resolución, esta fue favorable a uno de los amparos presentados para dejar ingresar al Comisionado al país, sin embargo, dio lugar a interpretaciones sesgadas, porque no incluía expresamente el nombre de Iván Velázquez. Este vacío fue aprovechado por el Gobierno para orquestar otra acción osada y descabellada contra la CICIG e Iván. En conferencia de prensa, con total derroche de prepotencia y antipatía por parte de los paladines de la impunidad, Jovel y Degenhat, dieron a conocer parte de una misiva dirigida a Antonio Guterrez, Secretario General de la ONU, en la cual le “conminan a proponer una terna de candidatos a Comisionado de la CICIG” estableciendo incluso un ultimátum de 48 horas para el efecto. En dicha conferencia se puso de manifiesto la antojadiza interpretación sobre la resolución de la CC por parte de ambos ministros.
En la carta expresan su reticencia a cumplir lo que mandata la resolución de la CC, dándose el lujo de no acatar lo establecido por el máximo órgano del ordenamiento jurídico nacional, reiterando que no iban a permitir a Iván ingresar al territorio y subrayando que esta era una decisión firme y categórica del soberano Gobierno, no negociable. La canciller se ha ganado el repudio popular y ha dejado en ridículo a su propio Gobierno y a ella misma como persona, evidenciando su servilismo, falta de criterio y desmedro por las consecuencias presentes y futuras de su desatinada gestión diplomática ante la Comunidad Internacional, a la que ha sorprendido con su incapacidad y total pliegue a sectores golpistas, con claras intenciones de volver al pasado de terror, confrontación y segregación social.

El ministro Enrique Degenhart por su parte, también representa a las posiciones duras y oscurantistas de grupos ligados a la contrainsurgencia del pasado, que siguen maniobrando para remilitarizar las fuerzas de seguridad del Estado. Esto se ha evidenciado mediante su política de debilitamiento de la PNC y los conflictos que se han generado al interno de dicha institución. Queda claro que la CICIG continúa siendo una braza en las manos corruptas, todos quieren deshacerse de ella. Por eso los libretos del aprendiz de dictador y sus compinches no incluyen nada de buenas costumbres ni de diplomacia, solo la vieja fórmula del terror, de las calles repletas de botas y convoyes militares; de agentes de particular infiltrados entre los movimientos, de las campañas de desinformación masiva, en las que los medios corporativos, clientelares son pieza fundamental para instalar los discursos convenientes a los sectores de poder, a través de todos los espacios a su alcance, incluso, de columnistas y periodistas faferos que carecen de principios y venden su pluma al mejor postor, no importando si es un asesino, corrupto, abusador de niñas, etc.
Ante esta situación agrupaciones del Movimiento de Derechos Humanos han solicitado a la CC certificar lo conducente por el desacato en que incurrió el Gobierno a través de sus ministros Jovel y Degenhart, puesto que dicho ente pese a que tuvo en sus manos la oportunidad de sentar un precedente contra las intenciones golpistas de Morales, no lo hizo con la contundencia que demandaba el pueblo.

Entretanto, en medio de los preparativos de movilizaciones convocadas por estudiantes y otros sectores para el 20S y de un creciente repudio popular ante las maniobras de Morales contra la CICIG y su amenaza inminente de rompimiento del orden constitucional del país, el compás de espera de 48 horas que la canciller fijó a la ONU, culminó con un movimiento audaz del Secretario General, Guterrez: la respuesta fue un NO rotundo a las nefastas intenciones del Gobierno. La ONU ha reiterado el apoyo a Iván Velázquez, elogiando su labor y logros alcanzados y ha indicado que aun cuando no se le permita ingresar a Guatemala, nombrará a un Comisionado Adjunto en el país para seguir cumpliendo la labor de la Comisión. Este sin duda constituye un duro revés al perverso comediante y su grupo, el que cada vez más se ve reducido y aislado, deslegitimado totalmente y con el único respaldo de todo aquel que tiene pendientes con la justicia por la corrupción y otros delitos. El apoyo de los militares solamente ha sido condicionado y sostenido gracias a los importantes incrementos que ha asignado al presupuesto de la institución castrense, en detrimento de otros renglones que sí ameritan mayor inversión del Estado. Guterrez ha respondido negativamente a la exigencia del Gobierno de Morales, enfatizando que “no admitirán presiones de ningún Estado”.
Con estas declaraciones de la ONU, se deja en claro que la Comunidad Internacional seguirá vigilante ante lo que acontezca en el país y respaldando los esfuerzos para combatir la corrupción en el Estado. Por su parte Jimmy y Jovel han mostrado un grotesco manejo de la situación lo cual se les ha revertido, dejándoles en ridículo tanto a nivel interno como en el terreno de la diplomacia, el cual desconocen absolutamente.

¿Por qué tanto odio contra la CICIG? Es una pregunta cuya respuesta tiene antecedentes en las rencillas del gobernante, acumuladas por casos que implican directamente a miembros de su familia y contradicen totalmente su slogan de campaña “ni corrupto ni ladrón”. Primero porque gracias a las investigaciones de CICIG, en torno al caso de corrupción en Registro de la propiedad, tanto su hermano como su hijo son convictos desde el año pasado. Segundo, porque tras nuevas investigaciones, tocaba el turno al mismo Morales de responder ante los tribunales por el delito de financiamiento electoral ilícito. Cabe recordar que tras estas investigaciones se estableció que en la campaña electoral el partido FCN, cuyo secretario general era el entonces candidato Jimmy Morales, incurrió (supuestamente) en el delito de financiamiento electoral ilícito, por lo que CICIG solicitó al Congreso establecer una Comisión Pesquisidora que dirimiría si procedía o no el antejuicio. Sin embargo, en el hemiciclo las bancadas mayoritarias también han sido asociadas a este delito, según ha dado a conocer el Tribunal Supremo Electoral, por lo que luego de varias negociaciones internas, finalmente el denominado “pacto de corruptos” cerró filas y declaró sin lugar el antejuicio contra Morales. Posteriormente, el 27 de agosto de 2017 el Presidente de nuevo mostró su total descompostura y arremetió contra el comisionado Velázquez declarándolo “non grato”. Tras ese hecho, grupos vinculados a la impunidad y la corrupción, entre ellos empresarios y políticos de turno, junto a la operadora política de la ofensiva (anti) diplomática, Sandra Jovel se han dado a la tarea de hacer una campaña de desprestigio y desgaste contra la CICIG, a nivel nacional e internacional, que se ha prolongado hasta el día de hoy. Para ello, han gastado no pocos millones y esfuerzos de lobby en Estados Unidos, en su desesperada e inútil faena, pues no han conseguido torcerle el brazo al secretario de la ONU, tal como quedó demostrado hoy.

Por su parte el movimiento social ha venido denunciando esta situación y los espurios intereses que se escudan detrás del Presidente y su afán de acabar con la CICIG. Los constantes llamados a la movilización y a la unidad popular, han dejado en claro que el Pueblo de Guatemala ya no aguanta más corrupción y que tampoco está dispuesto a tolerar aires de dictadura militar y sus imposiciones. Sólo el pueblo organizado y movilizado en pos de la dignidad y la democracia puede ser el factor determinante para desterrar las posibilidades de los sectores golpistas en sus intentonas de romper el orden constitucional, atentando contra los derechos y garantías ciudadanas que tanto ha costado ganar y sostener. En torno a la presente coyuntura del 20S, la mecha de la dignidad y de resistencia la prendió ejemplarmente el pueblo de Quetzaltenango, al evitar que Morales inaugurara los festejos patrios, que se dan en el departamento, en medio de una de las mayores ferias de la región centroamericana. Miles de personas se movilizaron y firmaron para que no se le diera ese honor a un corrupto y dictador. Durante sendos desfiles escolares, la comunidad educativa y las autoridades ancestrales mostraron su repudio a Morales con mantas, dibujos, banderas de luto y otro tipo de símbolos.

También se han realizado manifestaciones y bloqueos de los 48 Cantones de Totonicapán para mostrar su rechazo a Jimmy Morales y a la remilitarización en que pretende sumir nuevamente a la sociedad guatemalteca. Por su parte, CODECA se ha posicionado con una lucha histórica reivindicativa de los derechos comunitarios y de los pueblos. Es en la actualidad el sujeto político con mayor capacidad de movilización social en Guatemala, aglutinando a más de 90 mil personas en todo el territorio, según han publicado. Asimismo, ha sido perseguido y estigmatizado por parte del CACIF y del Gobierno, por sus planteamientos anticapitalistas, ya que ha mostrado férrea oposición al entreguismo del país a manos del capital extranjero y nacional, especialmente en el tema energético. De esa cuenta, ha sufrido en embate directo de la nueva escalada represiva, contando hasta el momento con varios líderes y una lideresa de sus directivas locales asesinada. En medio de este ambiente de intentona golpista, CODECA realizó recientemente una marcha multitudinaria y pacífica, en la ciudad de Guatemala, para demandar que se mantenga el Estado de Derecho, la renuncia del Presidente y de los 158 diputados, así como exigir al MP continuar con el esclarecimiento de los asesinatos de sus dirigentes y los de otras organizaciones campesinas. A esta marcha se sumaron varios colectivos urbanos, sectores estudiantiles y otros movimientos populares y académicos y simpatizantes de esta organización campesina.

Otra movilización se organizó en el ámbito urbano, tras esfuerzos por fortalecer la articulación social frente a la intentona golpista y el pacto de corruptos. Los estudiantes universitarios, encabezados por USAC es Pueblo y la AEU, han retomado el protagonismo que se esperaba, tras recuperar el espacio organizativo y físico que les corresponde en la USAC, ya que luego de la última escalada represiva que culminó con la desaparición y asesinato de la dirigencia estudiantil, por décadas estuvo en manos de mafias serviles a sectores de ultraderecha. El estudiantado ha vuelto a las calles y ha empezado a articular sus acciones con otros movimientos sociales con mayor beligerancia. El 14 de septiembre fue una clara muestra de ello, en medio de un ambiente tenso, en el que se dieron nuevos abusos de poder y prepotencia por parte de las fuerzas de seguridad contra la población. El centro de la ciudad estaba plagado de militares y efectivos policiales que registraban a todo transeúnte, so pretexto de resguardar la seguridad en los actos pro independencia. Madres con niños de brazos, ancianos y niños eran registrados como si se tratara de delincuentes. Esto tuvo el efecto de ganar más rechazo e indignación popular ante tales prácticas, faltas de sensibilidad y atentatorias contra la libertad de la ciudadanía.

Todos estos esfuerzos son la clara muestra de que ha empezado a gestarse un consenso social importante e impostergable: debe quedar atrás el divisionismo y el letargo de algunos movimientos y del pueblo en general. La coyuntura álgida ha puesto sobre la mesa la necesidad y deber histórico de volver a entrelazar los brazos y los puños en alto para afrontar la magnitud de la problemática generada por el dejabú de los 80’s que nos ha tocado sobrevivir como sociedad estos días de incertidumbre y amenazas constantes de los mismos de siempre, quienes se empeñan en mantener al país bajo sus botas y entre los muros de un Estado finquero.

Paulatinamente se ha ido generalizando el accionar en las calles y plazas, llegando a su clímax en las acciones que se prevén para este 20S en todo el país. Campo y ciudad se vuelcan en pos de unas demandas concretas: la renuncia de Jimmy y de los 158 diputados, el cese de la corrupción e impunidad y el apoyo a la CICIG y a Iván. En el horizonte se dibuja la posibilidad de trascender de un Estado fallido y corrupto, hacia un Estado Plurinacional. Esto requiere ir tejiendo y amarrando nuevas alianzas, desde lo concreto del accionar conjunto en una coyuntura sui generis como la presente, hasta arribar a pactos de mayor alcance entre las comunidades y pueblos para discernir y dibujar con claridad la ruta que conduzca hacia la concreción de la Asamblea Constituyente Plurinacional y Popular, como alternativa legítima de los pueblos para su autorepresentación política y autogestión de su destino, desde la identidad, la libertad, participación plena y equitativa y la inclusión de todos y todas. Este nuevo capítulo de la historia la escribimos hoy con pasos pequeños, medianos, grandes, diversos… y ojalá siente las bases y las voluntades para unirnos y ver más allá de lo coyuntural, para avanzar en un proceso de largo aliento que requiere madurez, claridad y alianzas estratégicas entre movimientos, comunidades, pueblos y personas comprometidas con los cambios estructurales en el país, no sólo con el maquillaje reformista que proponen ciertas élites, que se atribuyen la bandera anticorrupción, cuando han sido partícipes de la misma enfermedad que corroe los cimientos del Estado desde la colonia hasta nuestros días.

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