Existiendo tanto sol, aún dependemos del petróleo.

Omar Marroquín Pacheco

Para muchas personas puede parecer absurdo que, con tanta disponibilidad de sol, dependamos tanto del petróleo y sus derivados, así como de los combustibles fósiles. Se han realizado cálculos donde la energía solar tiene el suficiente potencial para satisfacer las demandas de energía de todo el planeta tierra, pero aún así tenemos una alta dependencia en la compra de petróleo.
Quizá por ser la energía solar un sector relativamente joven, en términos de desarrollo y para muchos se encuentra en fase de experimentación, también se ha comprobado que en la medida que el tiempo avanza, dicha tecnología se vuelve más popular y sobre todo mucho más accesible en cuanto a precios se refiere.

En algunos países desarrollados como por ejemplo Alemania ya producir energía a base de paneles solares hoy por hoy es más barato que la que se produce con carbón o con los combustibles fósiles, altamente contaminantes del ambiente.

Otro de los factores por los que quizá aún no nos hemos mudado a la energía solar (totalmente amigable con el ambiente), es por el tema del almacenamiento a saber: existen dos formas de poder trabajar la energía solar, una On Grid es decir conectado a la red (no utiliza baterías ni controladores de carga, la energía que producen los paneles instalados en nuestros techos se sube a la red eléctrica local, si se hace de esa manera se coloca un contador bidireccional en el día cuando se está produciendo energía rota contra las agujas del reloj, en la noche gira con dirección a las agujas del reloj, ya que está inyectando energía a la vivienda, a fin de mes como en una cuenta de banco se ve cuando se ahorró (autoproducción de energía) y cuanto se gastó (energía gastada en la vivienda), para sacar el saldo, que si está bien diseñado el sistema tiene que ser cero, muchos meses producimos más de lo que gastamos, por lo que en nuestra cuenta tenemos saldos a favor, que pueden utilizarse para días con mucha nubosidad o lluvia, donde disminuye la producción y si recibimos más de lo que generamos, tenemos ese colchón al cual recurrir para no incurrir en pago de energía.

La otra modalidad es por contar con un juego de baterías, que almacenan lo que producimos y en la noche que no hay sol se consume lo acumulado en el día un ejemplo como una analogía sería como
cargar un celular y usarlo con la carga de la batería, siendo totalmente autónomo de la red.

Un consejo saludable es que, si usted en su vivienda todavía cuenta con luces tradicionales o ahorradoras, es aconsejable que las cambie por luces LED, que consumen mucho menos que las luces tradicionales, por ejemplo, una tradicional de 100 watts, se puede cambiar por una LED de 18 Watts, que quiere decir eso: que una bombilla LED de 18 Watts da la misma luminosidad que una bombilla tradicional de 100 Watts, es decir una LED es 5.56 veces más económica que una tradicional sin perder confort en cuanto a la iluminación.

A manera de ejemplo si usted tiene 10 bombillas tradicionales de 100 watts, usted está gastando 1000 watts por hora por las horas que usted las mantenga prendidas. Con las luces LED, usted gasta 180 watts por hora es decir ahorra 820 watts por hora usando bombillas LED. A qué se debe la diferencia de gasto, a que las bombillas tradicionales tienen una pérdida significativa debido al calor que producen, mientras que la LED, casi no tienen perdida por calentamiento.

Por lo cual sería una buena practica cambiar las luces de su vivienda sean tradicionales o ahorradoras por LED, como primer paso para luego hacer el cálculo con miras a la implementación de un sistema solar fotovoltaico.

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