¡No hay lugar para poner más dolor!

Por el Consejo del Pueblo Maya –CPO –

Esto nos enseña el Volcán de Fuego: ¡A luchar por el poder comunal!

La estrategia que ha dirigido el imperio gringo contra la corrupción en Guatemala llegó a su límite. Los gringos ya no pueden seguir “barriendo” porque ellos mismos terminarían en la basura. Las dinámicas impulsadas desde arriba contra la corrupción han metido en la cárcel a criminales (aunque la mayoría no están sentenciados), y también han dado valor y espacio a algunos jueces con ética. Cambios de fondo en el funcionamiento y estructura del Estado no hay. Tres años han pasado, los juicios no avanzan con prontitud y el presupuesto sigue siendo manoseado.

El trabajo eficaz de la CICIG se está convirtiendo en patada a hormiguero. En ausencia de un grupo hegemónico mínimamente democrático, se desencadenó la recomposición de las fuerzas asesinas, legales e ilegales, con las cuales la oligarquía siempre ha hecho alianzas. Así, en abril y mayo, se armaron los nuevos espectáculos: unos oligarcas salieron a pedir perdón y otros a manipular discursos contra la corrupción.

Mientras tanto, en secreto, sin espectáculo, la oligarquía mueve sus redes en el Congreso para empujar leyes fascistas, estimula a su extrema derecha para atacar a la cooperación internacional que financia a la CICIG y, en los territorios, facilitar condiciones para volver a hacer lo mismo que siempre ha hecho con el ejército y sus escuadrones de la muerte: amedrentar y matar a las y los líderes de las comunidades. De enero a junio fueron asesinados trece líderes comunitarios.

« De enero a junio fueron asesinados trece líderes comunitarios »

La CICIG se encuentra en estado de acoso permanente y la nueva Fiscal General, María Consuelo Porras, no muestra ningún interés en los asuntos estratégicos contra la corrupción. El gobierno decidió dejar sin guardia perimetral a la CICIG, al día siguiente que el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, anunciara la entrega a Guatemala de US$ 69 millones como parte del Plan de la Alianza para la Prosperidad del triángulo Norte, equivalentes al 50% restante del apoyo gringo para el período julio 2017 a junio 2018. Pompeo certificó que, aunque todavía existen desafíos en materia de corrupción, el gobierno de Jimmy Morales sí ha avanzado en todos los pasos acordados en su alianza para la “prosperidad”.

La oligarquía y el imperio gringo, a sabiendas de la descomposición del ejército junto a sus redes paramilitares, y aprovechándose de esa descomposición, vuelven a sus alianzas por un interés común: controlar a los pobres, principalmente a los indígenas, quienes somos el mayor número de migrantes. El punto de encuentro entre los gringos, la oligarquía y el gobierno de Morales constituye precisamente el límite de toda esta farsa contra la corrupción. El punto de encuentro es su odio a los pobres.

Los gringos acaban de certificar que el gobierno avanza en asuntos como: consultar, informar y rendir cuentas a la población sobre el Plan para la Prosperidad; fortalecer la transparencia de las instituciones; implementar políticas de seguridad para las comunidades, especialmente a favor de los pueblos indígenas; apoyar programas para reducir la pobreza, dar trabajo y promover la equidad económica, especialmente en los lugares donde ha habido mayores migraciones a Estados Unidos. ¡Todo eso es mentira!

Su odio a los pobres es igual que su desprecio a los pueblos indígenas. Para ellos “indio”, “pobre” y “migrante” es lo mismo: una molestia que hay que controlar. Entonces, prefieren ordenar “la casa”, porque creen que Guatemala es su propiedad, y se disponen a rediseñar sus lógicas de despojo territorial usando ese dinero para armar nuevas cadenas de mercado intervenidas por los grandes exportadores. Van a usar ese dinero para instalar zonas productivas libres de impuestos con las cuales podrán intensificar la explotación contra nuestra gente. Esa es la verdad: van a impulsar cambios en las municipalidades, en nombre de la corrupción, para someter nuestras vidas a sus salarios de hambre y terminar de robarse los bienes naturales que las comunidades han cuidado por siglos.

« Su odio a los pobres es igual que su desprecio a los pueblos indígenas. Para ellos “indio”, “pobre” y “migrante” es lo mismo»

El imperio gringo y la oligarquía siempre desplazan la carga de su enriquecimiento sobre la población indígena y campesina. Esa carga que ponen encima del pobre es exactamente lo que vivimos con las erupciones del Volcán de Fuego. Solo nos ven como limosneros. La libertad de vivir sin penuria y la libertad de vivir sin miedo, levantadas en 1941 por el presidente gringo Franklin Delano Roosevelt, las entierra Donald Trump en todas partes. La oligarquía guatemalteca nunca las ha permitido.

El desastre del volcán no hubiera ocurrido si la gente que allí habita, la mayoría descendiente del pueblo Maya, fuera considerada como ciudadana con plenos derechos. ¿Dónde están los avances a favor de la seguridad de las comunidades? No hay. Lo que sí hay son suficientes estudios científicos que evidencian la relación directa de causa y efecto entre el modelo finquero, minero, de plantación, por un lado, y el aumento de los riesgos de desastres humanos, por otro lado. También existe una relación directa entre los desastres que sufre la población pobre y el caos que predomina en el ordenamiento territorial y la calidad de las viviendas en los municipios. Debido a que el Estado está hecho para servir a los poderosos, nunca ha aplicado políticas eficaces para resolver las vulnerabilidades de la gente. Por eso hubo tanto muertos y damnificados con el volcán. Desde hace décadas se debió reordenar los espacios de habitación de estas poblaciones.

« ¿Dónde están los avances a favor de la seguridad de las comunidades? No hay. »|

Los gringos han ofrecido sus condolencias a las familias afectadas y ya han donado dinero. Pero no han hecho ni una sola crítica al control que el gobierno de Morales tiene sobre la información de los millones de dólares recibidos para apoyar a los damnificados. ¿Dónde hay avances en la transparencia? No hay. La filantropía es el único consenso nacional que acepta la oligarquía: dar limosna, en eso sí llama a la unidad nacional. Tanto el Estado como las familias oligarcas han alimentado un gobierno y una economía que funcionan provocando riesgos y desastres humanos.

El Equipo Humanitario de País de Guatemala (donde participa la ONU) y la CONRED reconocieron en noviembre de 2017 que más de 1.6 millones de habitantes se encuentran en crisis humanitaria por diversos factores, entre la vida y la muerte, lo que equivale a decir que viven en condiciones parecidas a las familias afectadas por el Volcán de Fuego. La desnutrición crónica que afecta a más de la mitad de la niñez y mujeres indígenas es una crisis humanitaria. La desnutrición severa afecta a un 30% de la niñez en Totonicapán, Huehuetenango y Sololá. En casi todos los departamentos con mayoría de población indígena la desnutrición crónica afecta a la mitad de la niñez: Chimaltenango (57%), el pueblo Chortí de Chiquimula (56%), San Marcos (55%), Jalapa (54%), Alta Verapaz (50%) y Baja Verapaz (50%). Hay más de 7 millones de familias agricultoras, la mayoría de los pueblos indígenas, con necesidades alimentarias. Más de un millón de habitantes viven en áreas vulnerables por sequía, inundaciones, sismos, volcanes y deslizamientos. Mientras las y los migrantes son vistos como población desechable.

El gran poeta Maya-K’iche’, Humberto Ak’abal, escribió un poema dedicado a las familias del Volcán de Fuego que tituló “Volcán Panteón” “MUQUBAL IXKANUL”, y sus últimos versos dicen: “¡Hay! Corazón, corazón roto, ¿dónde poner más dolor?”. El CPO ha pensado mucho esta pregunta del poeta porque ayuda a respondernos: ¡No podemos poner más dolor! ¡No más sufrimiento!

« ¡No podemos poner más dolor! ¡No más sufrimiento! »|

Un gran problema de la actualidad es que todavía no hay una fuerza política real para resolver de raíz la criminalidad del Estado y la crisis social permanente que provoca la economía de los oligarcas y del colonialismo gringo. Y es un problema grande porque toda la información de coyuntura apunta al interés oligarca e imperial de controlar absolutamente nuestras comunidades y territorios. El CPO, por tanto, propone como estrategia levantar el poder y la democracia comunal en todo el país y reorganizar el municipalismo y el funcionamiento fiscal y de los consejos de desarrollo desde una nueva Constitución Política. Tenemos derecho a vivir una verdadera autonomía municipal, que no sea la autonomía de los politiqueros para hacer en los municipios lo que les da la gana. Construyamos poder comunal y demos a nuestras asambleas comunitarias la fuerza de nuestros ancestros para pensar y cuidar la vida en los territorios.

Las asambleas de las comunidades deben tener derecho a decidir el control y la prosperidad de su producción y de su mercado, sin que nos sometan los palmeros, los mineros, los azucareros, los huleros, ni las grandes y ladronas hidroeléctricas, ni ningún grupo interesados en despojarnos. ¡Vamos por un mercado campesino democrático! ¡Vamos por territorios libres de ladrones y contaminación! Las municipalidades deben representar a los pueblos y no a los partidos. El presupuesto debe ser usado para las necesidades y no para los clientes de los gobernantes.

Aceptémonos como una suma de movimientos para reorganizar este Estado y, como pueblos hermanos que habitamos en este país, construyamos la igualdad de derechos entre los pueblos. La política no cambiará si nosotros no la cambiamos. Metámonos a la política de no más dolor, construyamos esperanza siendo solidarios con nosotros mismos y no agachemos la cabeza ni demos el voto a nadie más que a nuestros representantes. Entonces, demos fuerza a nuestra representación, a nuestra lucha por la dignidad y juntemos nuestras organizaciones. No hagamos caso a las iglesias egoístas que niegan nuestra historia de las grandes luchas del pueblo Maya y llaman a pensar sólo en la salvación. Sigamos mejor los consejos de hebreos 13:16 que dice: “Y de hacer bien y la ayuda mutua no os olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada Dios.”

« Ni mamarrachos ni dictadores debemos aceptar en el gobierno! »

Estamos a casi un año del próximo proceso electoral. Preparémonos para autogobernarnos. ¡Ni mamarrachos ni dictadores debemos aceptar en el gobierno! Preparémonos para hacer un gobierno que no se monte sobre este Estado racista, sino que lo cambie a fondo. Solo así no tenemos que poner más dolor.

¡No queremos mercados con sangre y despojo!

¡La unidad de todos los pueblos nos dará fuerza!

¡Democracia comunitaria, democracia participativa y

democracia representativa para todos los pueblos!

¡Por una Asamblea Plurinacional Constituyente!

CONSEJO DEL PUEBLO MAYA – CPO-

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