El cambio climático y Guatemala

Edi D. López S.
Entre la problemática que enfrenta Guatemala, además de un sistema político, económico, social, cultural, anacrónico, se suma en los últimos tiempos los efectos del cambio climático; nos llueve sobre mojado…el país se encuentra en la región más vulnerable y varios hechos, corroboran que, efectivamente es cierto: huracanes, sequías, inundaciones, erupciones volcánicas, terremotos, hacen del país un territorio de alto riesgo para vivir. Estamos viviendo lo que se había pronosticado, cambios en el clima, con variaciones extremas, es común escuchar de los ancianos en la comunidades…”esto no sucedía antes”. No obstante que, existe una minoría que aún pretende negar esta situación, principalmente el hecho que, la principal causa del cambio en el clima, la tiene el ser humano, por la forma en que produce y consume, especialmente las poblaciones de los países llamados desarrollados, la evidencia indica que, los peores pronósticos se están dando y antes de tiempo…

Entre los efectos del cambio climático de acuerdo a los expertos, se tiene: en las zonas urbanas, aumento de los riesgos para las personas, los recursos, las economías y los ecosistemas, incluidos los riesgos derivados del estrés térmico, las tormentas y precipitaciones extremas, las inundaciones continentales y costeras, los deslizamientos de tierra, la contaminación del aire, las sequías, la escasez de agua, la elevación del nivel del mar y las mareas meteorológicas. Los riesgos se agravan para las personas que carecen de infraestructuras y servicios esenciales o viven en zonas expuestas afectará a la salud humana principalmente por la agravación de los problemas de salud ya existentes, debido a propagación de enfermedades como malaria, dengue en localidades que, anteriormente libres de ello.

En las zonas rurales se tendrá graves problemas, en cuanto a la disponibilidad y abastecimiento de agua, la seguridad alimentaria, la infraestructura y los ingresos agrícolas, incluidos desplazamientos de las zonas de cultivos alimentarios y no alimentarios en todo el mundo

Ante este panorama inquietante, ¿está Guatemala preparada para mitigar, adaptarse a esta situación? Ojalá se pudiera afirmar positivamente…se tiene un Plan Nacional de Cambio Climático, redactado a finales de 2016; brinda pautas de lo que debería hacerse, pero con un Ministerio de Ambiente y otras dependencias, donde se ha nombrado funcionarios por compadrazgo y no por capacidad, como ha sucedido varias veces, el Plan queda en un documento interesante; sin concretizar programas, proyectos, que permitan avanzar en la temática.

Y de nuevo la población más afectada y vulnerable en Guatemala, es la más pobre, sin acceso a tierra (la tragedia del volcán de Fuego, evidenció de nuevo esta falencia histórica), vivienda digna, sin seguro para la producción y asistencia técnica agrícola; se sigue privilegiando el modelo agroexportador, que atenta contra la soberanía y seguridad alimentaria. Y si no se hace nada al respecto, se multiplicaran los casos de las familias que ha padecido hambre desde hace años, como los que viven en el corredor seco, haciendo cada vez más inviable este modelo de sociedad.
Explicitando en lo mínimo, ¿por qué la población pobre en Guatemala, de nuevo la más perjudicada? Hay miles de familias campesinas con poca tierra, unas cuantas cuerdas, son quienes producen lo que comemos, maíz y frijol…con las severas sequías y/o inundaciones, lo pierden todo…tal situación es tan dramática que, el año pasado por deudas y pérdidas de cosecha de maíz, un campesino se suicidó en Ixcán. Es decir los efectos perniciosos del cambio climático, afecta en mayor medida a los que por su nivel de pobreza, no tienen opciones; porque los gobiernos hace años se olvidaron de ellos, con el desmantelamiento del MAGA, la no aprobación de la ley de Desarrollo Rural Integral.

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