Y sí, la lucha feminista va para largo

por Heini Villela Schneebeli

Nahir Galarza es una chica argentina de 19 años que fue hallada culpable de matar a tiros a su novio. Quiero referirme a este caso para entender mejor la lucha que hace un gran número de mujeres por sus derechos y de cómo se forma erróneamente el sentido común de una sociedad desde el poder.

El caso de Nahir Galarza tiene la particularidad de ser emblemático ya que se le sentenció a la pena más alta que existe para un homicidio en la legislación argentina: cadena perpetua. La cuestión es qué hay innumerables casos donde los hombres han sido quienes han asesinado a sus novias, en circunstancias similares a este, donde se presenta una relación de abuso, celos y poder del homicida sobre la víctima. ¿Fue merecida la sentencia a Nahir Galarza? Probablemente sí. La duda real a plantear debería ser: ¿por qué las condenas a muchos hombres que han sido hallado culpables del mismo delito no tienen castigos igual de severos? Este planteamiento es seguramente el mejor ejemplo de la lucha feminista, porque demuestra esa categoría de ciudadanía de segunda cuando la diferenciación de la pena se da desde el poder. Aquí no estamos hablando de que la sentencia fue dada por un fulano en un post de FB, sino que ha sido dada por jueces cuya función es impartir justicia, y un punto primordial de la justicia es la equidad en los castigos, sin importar la condición del culpable.

¿Qué llevó a los jueces a ser tan implacables en la pena? Pues precisamente lo que ellos están replicando con su sentencia: una sociedad que está acostumbrada a ver el ejercicio de la imposición del fuerte sobre el débil, que cuando es el débil quien impone la fuerza, el castigo es mayor. Así ha sido en la historia del mundo. Un amo podía matar a cualquier cantidad de esclavos sin necesidad de justificación, pero si un esclavo mataba a un sirviente del amo (ni siquiera al amo) el castigo era la muerte más dolorosa que se podría dar.

Conocer esta sentencia en este momento de la lucha feminista en Argentina con la lucha por la aprobación de la Ley del Aborto viene a demostrarnos la situación real de la mujer en estas sociedades: mientras la lucha feminista no sea producto de la lucha económica, esto es, que la mujer no se vea a sí misma como sujeto económico en su lucha contra el poder, se podrán aprobar leyes que pueda dar mas autodeterminación, pero nunca se podrá lograr la ansiada emancipación e igualdad que tanto se anhela. Y esto es así porque hoy el poder político es realmente el poder económico, y por ello la batalla debe darse en esos términos, no hay de otra.

Quizás la forma misma en que planteo este escrito y este comentario pueda entenderse como mansplaining, y quizás lo sea (cuesta desprenderse por un instante del machismo que todos llevamos en esta cultura). Pero algo tengo claro, la lucha feminista es de las mujeres y debe ser su victoria, pero la lucha en términos económicos es de todos y ahí si podemos hacerla también nuestra.

Tomado del Blog https://criticoyradical.wordpress.com/

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