LULALALA.

Miguel Angel Sandoval

Conocí a Lula al momento de proclamar la fundación del Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). Fue en Sao Paulo y después del acto o un día antes, lo visité en la sede del sindicato de metalúrgicos para pedir la solidaridad de los sindicalistas brasileños ante la ola de asesinatos en contra de sindicalistas guatemaltecos que hicieron de la Coca Cola un ejemplo de la brutalidad que existía en nuestro país por los constantes asesinatos de sus directivos. Es historia reciente y por ello no parece que valga la pena insistir en la misma.

Luego lo encontré en un par de ocasiones, en México, de nuevo en Brasil, y en el Salvador en 1996. Siempre amistoso, interesado por la situación de nuestro país. Perdimos contacto por la vorágine de su trabajo presidencial y por mis actividades. Sin embargo conservo en mis cajas de papeles alguna foto tomando con él un tequila en Garibaldi.

Lo que mejor recuerdo fue que el PT había hecho de la ética en la política uno de los principales ejes de su trabajo de renovación del discurso de las izquierdas, no en balde una buena parte de su membresía había salido a las calles para la defenestración de Collor de Mello acusado de corrupción. Y la otra vertiente de la membresía del PT venía de las comunidades de base de la iglesia. O sea, obreros, católicos comprometidos y muchos intelectuales que venían de la resistencia a la dictadura.

De esos años la practica de recibir en su domicilio a los invitados que consideraba cercanos. En un barrio de Sao Paulo se encontraba su residencia. Con los años es posible que la haya cambiado. Sin embargo nunca fue conocido por vivir con lujos o cosas semejantes. Su vida tenia una misión y esta era hacer un país con equidad, solidario, moderno. Por ello saco a 30 millones de brasileños de la pobreza durante sus años de gobierno.

Por ello Brasil formó parte de los BRIC que junto con Rusia, China, Brasil y la India, y se convirtieron en las potencias económicas emergentes. En gran parte por la buena gestión de Lula. Es memorable su intervención en Davos,Suiza, un día después o de forma simultanea al foro social mundial que tenia lugar en su país.

Ahora, al ver el proceso en su contra en el marco del famoso caso denominado Lava-Jato, y ver que no existen pruebas categóricas sino solo la sospecha de haber permitido la corrupción y la acusación de haber sido favorecido con un apartamento, uno se pregunta el verdadero sentido del juicio y condena en su contra. Que es impedir que sea candidato presidencial de nuevo cuando tiene preferencia electoral encima del resto.

El escenario es preocupante. Hay millones de brasileños que no aceptan que Lula sea llevado a prisión, y es posible que luego que venzan los plazos de convocatoria electoral sea puesto en libertad o se reforma el caso, o se encuentren pruebas que no es responsable y que todo fue una equivocación, con la solicitud de disculpas, etc. Hay sin embargo un grave riesgo de reacciones sociales de difícil pronóstico. Mientras tanto… No sé las interioridades de su gobierno y de sus acciones ulteriores. Sin embargo, va mi abrazo al amigo Lula.

Te gusto, quieres compartir