Del lumbral del colonialismo al turismo en San Jerónimo, Baja Verapaz

Por: Zulma Johana Cucul Túm

En el municipio de San Jerónimo del departamento de Baja Verapaz, se encuentra el Museo Regional del Trapiche, primer ingenio de azúcar en Centroamérica.
Durante la época de la Conquista a principios del siglo XVI, se instaló el ingenio de azúcar, ubicado en una Hacienda, dirigido por Frailes Españoles que trajeron esclavos de la etnia negra de la isla de Jamaica, para realizar el trabajo en dicho ingenio; que consistían en la cosecha de la caña de azúcar que después pasaba al molino (trapiche) en donde se extraía el jugo de la caña, pasando por diversos filtros para luego convertirse en azúcar. También se producían bebidas destiladas.

El trabajo de los esclavos fue forzado, con largas horas de trabajo, ellos debían ocuparse de las calderas en horario nocturno debido al calor que estas producían durante el día que junto al clima cálido de la región impedían realizar esa labor durante la mañana y tarde.

El ingenio dejó de funcionar, tras la expulsión de los españoles en el año de 1829, y la hacienda quedó prácticamente sin dueños a su cargo, lo que provocó que se descuidaran los trabajos, sin mencionar que la hacienda en la que se encontraba el ingenio fue invadida por vecinos del lugar quienes provocaron daños en las tierras y ganados.

El ingenio azucarero contribuyó a la dinámica económica del territorio debido a la exportación de azúcar y otros productos como el vino, que enviaban a otros países como la Capitanía del Reino en España, que favorecían el desarrollo de la región. Se estima que se producía alrededor de 10,000 a 12,000 arrobas de azúcar de forma anual.

La dinámica territorial en la época de la colonia en el municipio de San Jerónimo, Baja Verapaz, demuestra que fue un territorio dominado por los españoles y los frailes dominicos para comercializar y evangelizar a los pobladores, eran dueños de una hacienda muy poderosa, y en el lugar se construyó una iglesia por parte de los frailes quienes a su vez tenían diversas plantaciones como los huertos y también la crianza de ganado.

En la actualidad aún se conserva parte de la infraestructura del área industrial y en el área del Museo se exhiben fotografías y datos históricos que revelan el impresionante trabajo al que los esclavos fueron sometidos, desde el aprovechamiento de su mano de obra hasta los daños a su integridad personal.

Un hecho sobresaliente acerca del trabajo realizado por los esclavos fue el transporte de piezas pesadas sobre su espalda sin ningún tipo de ayuda, para ingresar piezas necesarias para producir mayor cantidad de azúcar, y la provisión de agua, como lo es la rueda giratoria rodada por medio del agua que aún se conserva y se exhibe en el lugar.

El lugar encierra una fuerte historia de sufrimiento y esclavitud; según lo indica una de las personas encargada de guiar a los turistas por el lugar, “las paredes aún se encuentran cubiertas de sangre” debido al trabajo forzado al que fueron sometidos los esclavos.

A su vez, el Museo del Trapiche forma parte de una dinámica cultural, ya que en su interior muestra datos importantes sobre la época de la colonia en el municipio y piezas arqueológicas encontradas en el lugar, y es visitada por turistas durante todo el año; creando fuentes de ingreso, porque el lugar también ofrece una estancia agradable con área verde, que hacen fomentar una dinámica productiva en la región.

Se han creado alianzas institucionales para darle protección y mantenimiento al Museo del Trapiche y establecerlo como un lugar que guarda la historia del Municipio de San Jerónimo, Baja Verapaz.

A la luz de la comprensión actual, el municipio de San Jerónimo ha pasado por una transición en la que después de varios años de esclavitud y dominio en la época de la colonia ha pasado a ser un lugar en el que se fomenta el turismo municipal con enfoque socioambiental y cultural debido a que con la apertura del Museo se presenta a la población en general uno de los patrimonios importantes de los españoles en la época de la Conquista en ese municipio, a la vez se encuentran lugares arqueológicos como el Portón, en donde se ubican monumentos que datan del período Preclásico.

También se encuentra Rio escondido lugar que denota el inicio del corredor biológico del bosque nuboso en el que cohabita una gran variedad de flora y fauna importantes para la región, promoviendo su conservación.

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