Priorización de proyectos municipales

Alicia Anselma Zavala Hernández

Las municipalidades son entes autónomos que procuran el bien común, por medio de la prestación de servicios públicos municipales; según el Código Municipal.

El crecimiento poblacional, las dinámicas territoriales, el desarrollo económico social, etc., han permitido que la población, respaldada también en otras leyes; puedan participar, decidir e involucrase en actividades de desarrollo comunitario.

El orden técnico supuesto que conlleva el proceso de formulación y evaluación de proyectos; parte de la “identificación de necesidades (en donde el beneficio sea directo y beneficie a la mayoría de la población), generación de ideas, preparación del proyecto, priorización de proyectos, conformación de la propuesta, programación de recursos, gestión de recursos, asignación de recursos, ejecución y operación” (Proceso de inversión de proyectos, Manual de Formulación y Evaluación de Proyectos, SNIP SEGEPLAN – 2013)

Llevar a cabo cada uno de estos procesos conlleva la intervención a nivel comunitario y municipal; ya que le corresponde al gobierno local la responsabilidad de la asesoría legal y técnica para apoyar, orientar, atender y solucionar las demandas priorizadas a nivel comunitario.

Los fondos sociales; que son contados a nivel nacional; y que en la mayoría de municipios solo hay intervención del aporte a los Consejos Departamentales de Desarrollo; representan para las municipalidades el fondo que más recursos aporta a las mismas, en donde se puede disponer la ejecución de proyectos más grandes con más inversión que solo el municipio, con recursos propios, no podrá ejecutar.

Las comunidades proponen a las autoridades locales, sus necesidades que fueron priorizadas a nivel comunitario, pero desafortunadamente estos no atienden, respaldan, ni respetan el orden que han establecido en relación a las demandas; esto debido a que existe manipulación política, principalmente para proyectos de infraestructura; que son más importantes porque se pueden observar; aunque esto no represente que el proyecto sea el más importante y necesario para los habitantes de la comunidad.

Un alto porcentaje de autoridades locales no creen en procesos o proyectos de formación humana; que permita ampliar conocimientos en temas específicos y que posteriormente mejoren las condiciones de desarrollo humano en las comunidades, lo cual es uno de los errores estratégicos cometidos ya que la formación de capacidades humanas son elementales y vitales para un buen proceso de desarrollo territorial que conlleve la participación de hombres y mujeres que incidan en el logro del bien común.

Regularmente los proyectos se ejecutan tomando en cuenta la opinión de líderes comunitarios que han participado y apoyado en campañas políticas; que se han dejado manipular y por consiguiente únicamente buscan beneficio por el área o sector donde viven; y no del resto de la comunidad, que da como resultado además que los proyectos no estén en funcionamiento o los mismos colapsen al poco tiempo de haberse ejecutado, ya que no se les da la operación ni mantenimiento adecuado, haciendo que la asignación de los pocos recursos no sea bien distribuida y por el contrario los altos índices de pobreza y desigualdad cada día aumenten.

Por lo tanto las necesidades de la población cada día serán mayores debido al crecimiento poblacional, necesidades básicas insatisfechas, inversión de recursos mal distribuidos, gobiernos locales sin procesos de planificación de acuerdo a la realidad y un código municipal acompañado de otras leyes del país que únicamente quedaron escritos sin ser realidad, y que no consideran el contexto ni las dinámicas territoriales contemporáneas.

Fotografía Prensa Comunitaria

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