Mensaje de Ruben Herrera desde Quetzaltenango

A las compañeras y compañeros, a los cercanos y a los lejanos a través de este medio quiero manifestarles que desde hace algún tiempo, posteriormente a mi salida de la cárcel mi organismo se ha venido debilitando con recaídas más continuas y más fuertes cada día, hasta llegar a este último tiempo en que he tenido un desenlace crítico para mi salud que me ha obligado a alejarme de mi participación en los espacios de los cuales he construido, junto a otros y otras y soy parte.

En Huehuetenango no hay condiciones para atender mi enfermedad relacionada con la diabetes y riñones, por lo que me he visto obligado a trasladarme a vivir a Xela junto con Alba Cecilia y nuestra familia. Para mí hoy mi cuerpo, mi organismo es la contradicción principal si quiero seguir viviendo. Por más que quiera no puedo seguir cumpliendo con mis aportes y funciones en la Asamblea Departamental de Pueblos de Huehuetenango, ADH, espacio para mi vital, como lo ha sido para la lucha de nuestros pueblos en defensa de nuestros bienes naturales y de nuestra dignidad.

Este momento para mí es de vida o muerte por ello también llamo a la solidaridad y comprensión de los hermanos y hermanas para que la Asamblea siga siendo lo que ha sido siempre un referente de lucha. Considerando que en este país la ADH sigue siendo imprescindible. También pedirles que no olviden a los compañeros expresos y perseguidos políticos, la mayoría de ellos hoy también están enfermos.

Para la ADH este momento es decisivo para mantenerse como parte de la dinámica de la movilidad social y la reivindicación de los Pueblos. Espero de Ustedes también su cariño y su respeto a esta decisión.

Mantengo claras mis convicciones y fuerte mi compromiso político para con mi Huehuetenango, Guatemala y los Pueblos de América Latina. Desde donde estoy mis pensamientos y palabras serán siempre de lucha y aliento para continuar trazando los caminos de nuestras libertades como ha sido el sueño de todos los que nos han antecedido y los que vienen.

Les pido nos acompañen en este nuevo momento de nuestras vidas, seguros de que su cariño, generosidad, respeto y buenas energías nos mantendrán fuertes y llevando nuestra propia lucha.

Con el cariño y la rebeldía de siempre

Rubén Herrera

ADH,

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