Chab’il Ch’och’ y su lucha: lo que se esconde detrás de un desalojo

Por Luis Solano

Cuando Pérez Molina ganó la Presidencia las familias que quedaban en Chinamachacas empezaron a denunciar que estaban siendo arrinconadas en la montaña. Luego de amenazarles aceptaron irse, con la condición de que trabajarían como mozos colonos en la misma tierra que les vio nacer.

Posteriormente, empezaron a despedirlos y la gente se sintió traicionada. Entonces presentan denuncia en el Ministerio Púbico (MP) para que se les pague toda la finca porque eran los primeros en ocupar esas tierras. También exigiendo sus honorarios no pagados. Allí empezó su lucha por recuperar Chinamachacas luego de que Pérez Molina fuera encarcelado a finales de 2015.

El despojo y el responsable

Así fue como se juntaron varias generaciones que tenían en común haber nacido en Chinamachacas o haber trabajado como mozos colonos de las familias De La Roca Pérez-Garavito Morán, y posteriormente Lainfiesta Rimola-Pérez Molina. En las cédulas de vecindad de los ancianos dice que nacieron allí en esas tierras.

Son 390 familias las desalojadas. 370 familias están en otra comunidad por protección. Y 20 familias se desconoce dónde están porque huyeron por miedo.

Los comunitarios aseguran que el ex Presidente de la República, Otto Pérez Molina, se paseaba por la finca – llegaba en helicóptero y se paseaba en cuatrimoto por los caminos abiertos durante su gobierno en una enorme de porción de cientos de caballerías que dejaron su lógica comunitaria a finales del siglo XX para convertirse en un bloque de grandes fincas a partir de esos años.

Entonces, de acuerdo, con los comunitarios, por eso la gente creía que la propiedad era de Pérez Molina. Sembró hule y la policía llegaba seguido a la finca. La finca es de 80 caballerías y se extiende prácticamente hasta la desembocadura del Río Sarstún, frontera con Belice, y Playa Blanca, en el Mar Caribe, entre la desembocadura del Sarstún y Punta Cocolí. La comunidad Chab’il Ch’och’, previamente fue conocida como Chinamachacas, y en muchos mapas oficiales aparece como Machaca o Finca Machaca, tal como se muestra en el mapa siguiente:

Los comunitarios también hicieron serías denuncias previo al desalojo. “Un día estaban limpiando debajo del hule y el capataz de Lainfiesta les dio ropa limpia para que se cambiaran para “recibir a las autoridades”. Cuando llegaron los policías, solo les dijeron que venían a ver el área. Ahora creen que los capataces se pusieron la ropa vieja de los trabajadores para recibir drogas. La droga venía de San Antonio Sejá, por tierra, y a través de allí llegar hasta Chocón Machacas.”

Se refieren al empresario de la construcción y finquero Rodrigo Lainfiesta, a quien responsabilizan directamente del desalojo. En una dirección de twitter de Lainfiesta, https://twitter.com/rlguate avala y justifica el desalojo: “Los invasores delincuentes, ladrones y usurpadores fueron desalojados pacífica y legalmente. La pdh puede dar fe. Estado de Derecho.”. Lainfiesta asegura que “la finca tiene dueño desde hace más de una década”.

De acuerdo con los comunitarios, “Pérez Molina arregló la carretera – parece autopista. La finca antes no tenía acceso a carretera. El equipo del Ministerio bajo Sinibaldi (Alejandro Sinibaldi, a cargo del Ministerio de Comunicaciones, durante el gobierno de Pérez Molina) abrió la carretera. En la finca hay bombas de fumigar que dicen MAGA (Ministerio de Agricultura). Y sillas y mesas que dicen SAAS (Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad) y UNICEF.”

Los comunitarios aseguran que veían a Sinibaldi pasar disfrazado por el Río Machacas. Esa información la trasladaron a la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG), pero se desconoce si existe alguna investigación al respecto. “Querían ganarse la recompensa ofrecida, para arreglar sus escuelas.”

A la Alcaldía llegó Lainfiesta a declarar que la tierra era de él, pero los comunitarios le dijeron que no era de él, “que OPM y Baldetti eran quienes siempre llegaban a supervisar la tierra. El alcalde de Livingston dijo que sí era cierto que Lainfiesta tenía registrado el terreno, pero que no pagaba impuestos en la alcaldía. Luego lo citaron en Gobernación y Lainfiesta declaró que la finca era de su hija y su yerno (que estaba partida en dos). Lainfiesta está casado con Lissette Wahl Alvarado.” Lainfiesta tiene dos hijas, María Olga y María Isabel Lainfiesta Wahl.

Al principio de esa disputa legal siempre estuvo presente Lainfiesta, pero posteriormente se empezó a presentar Elías Joel Díaz Guerra, el administrador de la finca.

Lainfiesta es un reconocido empresario y contratista del Estado. En septiembre de 2010, fue declarado culpable por un sonado caso de corrupción y enviado a prisión. El diario elPeriódico, publicó en su edición del 13 de septiembre de 2010, un artículo titulado “Rodrigo Lainfiesta enviado a prisión por tres delitos”, indicando que “El ahora detenido fue financista de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Sus más de 20 empresas son investigadas por obtener contratos irregulares.”

El artículo destaca que “la juez Décima del Ramo Penal, Verónica Galicia, lo envió a prisión preventiva y lo ligó a proceso por los delitos de estafa propia, conspiración para la estafa y lavado de dinero.

La decisión judicial se da por los supuestos vínculos de Lainfiesta con construcción irregular de la cárcel Fraijanes II a cargo de la Fundación para el Desarrollo y la Tecnología (Fundtech), uno de los casos por los cuales es investigado.

Una publicación realizada por elPeriódico el 21 de junio de 2001, reveló que José Armando Llort, ex presidente del Crédito Hipotecario Nacional (CHN), otorgó Q27 millones en forma ilegal a la Corporación Financiera Americana (Confía), propiedad de Lainfiesta Rímola.

Llort, quien ahora se encuentra en los Estados Unidos como testigo protegido a cambio de delatar al narcotraficante, Byron Berganza, querían formar el denominado Banco del Milenio junto a Portillo y Lainfiesta.”
La Franja Transversal del Norte y las áreas protegidas: migración, criminalización y despojo

Ante el desalojo en condiciones inhumanas, por “pacífico” que fuese, y el abandono en que quedaron las centenas de familias, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) mostró su preocupación vía twitter: “OACNUDH expresa su preocupación por desalojo ayer en comunidad Chabilchoch, Izabal, sin plan de reasentamiento de familias”. https://twitter.com/Oacnudh_GT/status/925369436885999619 En otro mensaje, sugirió la aplicación de sus “PRINCIPIOS BÁSICOS Y DIRECTRICES SOBRE LOS DESALOJOS Y EL DESPLAZAMIENTO GENERADOS POR EL DESARROLLO”, al indicar que “Urgen medidas para asegurar #DDHH de familias.” Facilitando el documento básico para ello. http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Housing/Guidelines_sp.pdf

¿El porqué de un nuevo desalojo masivo? Hace 80 años, ese territorio donde se produjo el desalojo perteneciente al municipio de Livingston, Izabal, comenzó a poblarse a partir del despojo y el desplazamiento violento ocurridos durante la segunda mitad del Siglo XIX y principios del XX en Alta Verapaz. A partir de la década de 1960, nuevas migraciones ocurren por las oportunidades abiertas ante el proceso de colonización en ciernes que estableció el surgimiento de la Franja Transversal del Norte (FTN) en esos años, lo cual contribuyó al establecimiento de comunidades que se fueron convirtiendo en aldeas q´eqchí a las cuales, con el curso de los años, se les imposibilitó regularizar sus tierras bajo el estado de derecho republicano imperante.

En 1964, la FTN quedó establecido con cinco sectores, siendo uno de ellos una parte del municipio de Livingston, su parte norte, que incluía la zona hoy en disputa y su cabecera municipal, tal como se puede ver en el mapa siguiente:

Entre 1990 y 2005, cuando se comenzaron a establecer las áreas protegidas y el Área Protegida ?Área de Uso Múltiple Río Sarstún- https://ceasmexico.files.wordpress.com/2014/09/cuando-las-acc81reas-protegidas-invaden-las-comunidades-at-tally.pdf lo cual eliminó cualquier posibilidad para las comunidades q´eqchíes al quedar varias de ellas dentro de esas limitaciones que no consideraron en absoluto los derechos ancestrales de ese pueblo.

Un artículo de Prensa Libre, titulado El inexplorado Río Sarstún, publicado el 29 de diciembre de 2013, establece que “Hacia el 2000, la Pastoral Social de la Tierra, de misioneros claretianos, asentada en Livingston, identifica que la mayoría de los pobladores no tenían certeza jurídica sobre la tenencia de las tierras, recuerda Julio Montenegro, quien entonces era parte de la Pastoral. De esa cuenta se organizaron en dos asociaciones: Amantes de la Tierra y San Antonio Sembrador, y gestionaron donaciones hasta que legalizaron 26 comunidades del norte y sur de Livingston.

Con la declaratoria del área protegida del río Sarstún en el 2005, el Fondo de Tierras estableció la prohibición de legalizar propiedades en territorios de esta naturaleza. Esto provocó que las 22 comunidades asentadas en el lugar se enfrentaran con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) y Fundaeco, gestor de la iniciativa y quien trabaja en la zona desde el 2000. Finalmente se llegó al consenso de que ambas entidades administrarían el sitio con un modelo compartido.

Hasta la fecha sigue la lucha por la legalización de tierras en cinco comunidades: Cerro Blanco, Blue Creek, Setal, Plan Grande Quehueche y Plan Grande Tatin, cuenta Coy.

Las 22 comunidades del Sarstún se dividen en 18 indígenas y cuatro mixtas, cuya población se calcula en siete mil habitantes en toda la zona.”
De agronegocios, petróleo y más

Livingston, municipio creado a principios del Siglo XX, gracias a su conexión con el Mar Caribe y el Río Dulce, siempre fue considerado una zona de intercambio comercial clave con Estados Unidos y Europa. El encontrarse en una región estratégica, no sólo por sus colindancias y gran extensión, sino por la multiplicidad de recursos naturales que posee, el interés no sólo comercial sino productor le hizo apetecible para grandes finqueros y capitales agroindustriales que comenzaron asentarse a partir de la década de 1970, pero sobre todo en las décadas de 1990 y 2000.

Su geografía es fundamental. Su conexión con la carretera de la FTN, su amplia frontera con Belice por el Río Sarstún, su conexión con Petén y su extensa salida al Mar Caribe son de gran importancia para la instalación de agronegocios de explotación intensiva y extensiva, la producción y transporte de petróleo, el turismo y la ganadería. Pero igual de estratégico para negocios ilícitos, fundamentalmente el narcotráfico. Ver el siguiente mapa del municipio de Livingston y su delimitación por las líneas negras y grises.

Las colindancias de Chinamachacas, ahora llamada Chab’il Ch’och’, son al norte el Cerro Sarstún y la aldea Lo de En Medio; al noroeste Setal, al oeste el finquero Pablo Roberto Solórzano San Juan, emparentado con la familia De la Roca Pérez denunciada por violentos ataques contra Chinamachacas en la década de 1970 https://cmiguate.org/corrupcion-en-la-guerra-y-en-la-paz-el-despojo-de-la-tierra-parte-i/ ; al sureste la aldea Black Creek; y al este las fincas de Edgar Hurtarte (entre Black Creek y Calix Creek), el agroexportador y alto directivo de la Gremial Forestal y la Cámara de Industria de Guatemala, Otto Estuardo Becker Ávila (plantaciones maderables de teca) y sus empresas Compañía Agromaster, S.A. e Induwood, S.A.

En el mapa siguiente, el hoy pueblo desplazado Chinamachacas o Chab’il Ch’och’, se encuentra en el margen superior derecho bajo el nombre de Machaca o Finca Machaca. Al centro, las fincas/comunidades Nuevo Edén, El Castejón, Peláez y Machacas que forman la parte núcleo de fincas que conectan a Rodrigo Lainfiesta, Alejandro Sinibaldi y Otto Pérez Molina de acuerdo con las investigaciones del MP y la CICIG, http://www.cicig.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=815&cntnt01returnid=67 y una extensa investigación del medio digital RelatoGT. http://www.relato.gt/relatos/apartamentos-fincas-helicopteros-y-mas-la-fortuna-inmobiliaria-de-alejandro-sinibaldi-parte-ii-de-ii

Desde Balán, Sebalán o Sebilá, al occidente, en dirección a El Castejón, hay un proceso acelerado de grandes plantaciones de palma africana propiedad de finqueros de la región, que van encerrando comunidades como Sebilá, que tiene una población mixta de oriente y q´eqchí.

Pero destaca el bloque de fincas de esos tres personajes, el cual se encuentra ubicado en la parte central del mapa siguiente, entre Machaca y Cocales Chocón.

En el mapa a continuación, se puede observar el río Chocón y el laberinto de caminos construidos en esas fincas, durante el gobierno de Otto Pérez Molina. En esas fincas se ha detectado grandes hatos de ganado bovino, plantaciones de hule, teca y palma africana agronegocios en boga en toda la FTN y Petén.

n ese mismo bloque de fincas se encuentran los intereses petroleros de la Compañía Petrolera del Atlántico (CPA) del Grupo Campollo Codina, bajo el Contrato 7-98, con los bloques N-10-96 y O-10-96, en donde en 2013 se perforó el pozo Balam 1X y se proyectaba la perforación del pozo Choma 1X, aunque todo indicaba que los resultados habían sido infructuosos hasta ahora. Los intereses petroleros se pueden ver en los mapas siguientes, y posteriormente el potencial petrolero detectado en Livingston:

El área núcleo de las fincas y la zona petrolera coincide con el trayecto del proyecto de oleoducto que se planificó a finales de la década de 1990, durante el gobierno de Álvaro Arzú, y cuando se otorgó el contrato petrolero a CPA. En el mapa siguiente se puede observar el trayecto del oleoducto proyectado, que es un línea negra un tanto zigzageante que recorre de manera horizontal. Al centro del mapa se ubican el nucleo de fincas donde pasaría exactamente ese oleoducto.

El oleoducto estaba planificado conectarse con el oleoducto que viene de la FTN y que transporta el petróleo de Alta Verapaz y Petén. El punto de entronque era la estación Semox, de la entonces petrolera Basic Resources y hoy de Perenco, al lado izquierdo del mapa, sobre la carretera que comunica Río Dulce con Modesto Méndez. El proyectado oleducto tendría una terminal en la cercanías de La Guaira y Siete Altares, donde se construiría un puerto de exportación petrolera. En esa área, comunitarios garífunas afirman se encuentran fincas de la familia Campollo.

A la fecha, la exploraciones y pozos perforados no han encontrado petróleo. Por ahora, el proyecto de oleoducto está dormido, quizá esperando un golpe de suerte de la Compañía Petrolera del Atlántico.

Igualmente, gran parte de ese núcleo de fincas se encuentra en fase de extinción debido al Caso Corrupción y Construcción que el MP y CICIG presentaron en julio de 2017. Un grupo de fincas se encuentra en el área de Edén, propiedad de la Fundación Chocimera, registrada en Panamá, siendo esas fincas gran parte del núcleo en disputa. Otra finca es La Manzanita, propiedad de Fundación Xan Holdings, también registrada en Panamá. Todas las fincas bajo la propiedad real de Alejandro Sinibaldi. Ver mapa siguiente:

Mientras todo eso se dilucida, el futuro de los comunitarios Chab’il Ch’och’ es incierto. Abandonados a su suerte, es de suponer que buscar mantener su lucha por recuperar sus tierras ancestrales, y buscar las alternativas de sobrevivencia, como ha ocurrido década tras década. Y la amenaza latente de la persecución estatal y finquera, seguirá estando presente.

Fuete: CMI-Guate
www.cmiguate.org

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