Hora de rebuznar

Danilo Santos

Me temo que el “20S” solo será la primera fecha a recordar en este nuevo drama nacional. El gobierno propone diálogo y por todo el país, la gente que salió a las Plazas propone la renuncia del Presidente y la depuración del Congreso de la República. Morales ataca a la CICIG en Naciones Unidas, anuncia la revisión del acuerdo, y la gente muestra su apoyo a la Comisión y el Comisionado. Morales y aliados en el Legislativo dicen estar a favor de la lucha contra la corrupción y la impunidad, pero con sus acciones demuestran lo contrario. En fin, los puntos de encuentro son difíciles cuando una de las partes no quiere en realidad acercarse y cree que le asiste la razón casi de manera dogmática.

La demostración de fuerza realizada por la ciudadanía fue descomunal y de carácter nacional. No fueron “veinte tuiteros” y lo que debería preocupar más a la clase política es que las organizaciones y colectivos, tienen demandas comunes. Además, se sumaron a la acción personas, sectores, instituciones y organizaciones que nunca lo habían hecho.

Mi abuelita decía “mijo, si alguien te dice que tenés orejas de burro no hagás caso, si otra persona también te lo dice poné atención y, si un tercero también te lo dice, empezá a rebuznar porque seguro las tenés”.

Es decir, si el variopinto de actores académicos, dirigentes, exdiplomáticos, expertos, etc., diciéndole al gobierno que el rumbo va mal y que las decisiones son pésimas; las Plazas también lo estaban diciéndolo fuerte y claro; renuncias de funcionarios clave para el Ejecutivo actual por sentirse traicionados con los espacios cerrados; y por si fuera poco el protectorado gringo hace viaje para ver qué se está haciendo y hace un llamado a asesorarse mejor… si todo esto no les dice nada, si no son capaces de reconocer que algo no se está haciendo bien. Pues es hora de que se pongan a rebuznar.

El próximo paso será el nombramiento del nuevo Fiscal General del Ministerio Público, ya sin Todd Robinson (según Beltranena), la “Trinca” se rompe y se queda solo el non grato Iván Velásquez. Constitucionalmente a este gobierno le faltan dos años, pero me temo que si lo termina se perderá lo avanzado en la lucha contra la impunidad en Guatemala.

Según algunos, atreverse a engavetar el antejuicio nuevamente, seguir con el ataque y debilitamiento al MP y CICIG, intentar pasar leyes de urgencia nacional, según los expertos, con gazapos jurídicos; no tomar en cuenta una movilización social tan grande como la del pasado veinte; tiene que ver con subestimar, ser arrogantes y creerse intocables. Creo que sí, pero que también tiene que ver con que los que han salido apoyando al gobierno saben que serán alcanzados más tarde o temprano por la justicia.

Lamentablemente hemos llegado a un punto sin retorno donde el buen juicio será indispensable para no regresar enfrentamientos fratricidas del pasado. El delirium trémens que los ha trastornado tanto con sus alucinaciones comunistas y la venezuelización de Guatemala, no tiene sustento. No importa cuánto lo repitan los parlanchines filibusteros que atacan a los opositores del gobierno esgrimiendo argumentos ideológicos.

La lucha contra la corrupción no tiene ideología y está unida.

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