Un viaje a lo desconocido

Por Mario Rodríguez

El presidente desea fuera de la CICIG a Iván Velásquez. Su propósito es conocido y los resultados también.

Pero eso no lo desanima. Insistirá este 18 de septiembre cuando viajé a Naciones Unidas. Ahí presentará su solicitud formal para la salida del Comisionado. Lo hará amparado en el artículo 12 del mandato de CICIG que se refiere a la solución de controversias.

¿Cuál es la principal controversia?. ¿La acusación en su contra por financiamiento ilícito?. ¿Es una controversia personal o de Estado?. Lo que se intuye, más bien, es por impunidad.

Su petición es más endeble que la anterior. La debilita lo ocurrido en el Congreso, cuando los diputados se recetaron un salvoconducto legalizando la corrupción.

Gente que apoyó inicialmente a Morales frente a la CICIG, ahora no lo tiene tan claro. Reformar el código penal para evitar penas de cárcel aún cuando fueran condenados, o culpa al contador del financiamiento ilegal, termino incidiendo en la actitud de mucha gente.

Los empresarios, que hasta el presente han dado muestras de apoyar al presidente, pueden cambiar de opinión fácilmente. De hecho, una parte importante de ese sector se inclina por sacrificar al mandatario. Preocupados por las sanciones que se avecinan creen que con Morales fuera, se evitarían más daños. Al final el cálculo dependerá del costo/beneficio que obtengan.

No será la primera, ni la última vez que se traicione un pacto de corruptos. En aras de obtener impunidad, la búsqueda del mal menor es una opción factible. El ante juicio contra Morales sigue en la antesala. El Congreso desprestigiado puede sacrificar al mandatario para lavarse la cara. No hay que descartar este asunto.

Un gobierno débil, controlado por poderes ocultos, genera más incertidumbre política que beneficios para los aliados. Estados Unidos, el otro actor involucrado, lo sabe y no permitirá que su experimento estrella fracase. Ni la política exterior del país, ni Morales tienen la fuerza suficiente para enfrentar los designios del imperio.

En todo caso, la asistencia de Morales a Naciones Unidas resulta contraproducente en estos momentos, y más cuando su objetivo sigue siendo expulsar al comisionado del país. Quizás la cancillería no se da cuenta que exponer al mandatario a un cuestionamiento directo a su gestión lo debilita más.

Por eso insistir en avivar el fuego en esas circunstancias resulta un contra sentido. Si el conflicto se mantiene, puede que sea Jimmy y no Iván quién deje el cargo. El desenlace seguirá en suspendo, por el momento.

Te gusto, quieres compartir