El coletazo del lagarto

Por Jorge Mario Salazar

Ayer Guatemala vivió una jornada ciudadana inédita en referencia con las luchas que hemos vivido la joven ciudadanía. Si en el 2015 perdimos el miedo como colectivo social para lograr unas renuncias que permitieran la acción de la justicia sobre un grupo de burócratas corrupto y corruptor, las bases de éstos mismos permanecieron incólumes y no fue sino hasta los últimos quince días cuando comienza a decantarse un conjunto de actores de la corrupción que salen abiertamente a desafiar las leyes y a la ciudadanía que ya está harta de que la política sea un vehículo que únicamente ha servido para el enriquecimiento ilícito de funcionarios.

Las jornadas de jóvenes y ciudadanía politizada con una práctica de NO violencia, resulto muy positiva para lograr el fin de esta nueva intentona de validar la impunidad y la corrupción. El desprestigio de la clase política no podía estar mas baja. El escenario se presentaría para una situación pre insurreccional a no ser porque no existe una conducción política del movimiento. Pero la desobediencia es un rasgo que se destaca. De aquí al miércoles se pueden afinar los engranajes del movimiento para elevar un grado mayor el descontento y la incapacidad de gobernar de esta gavilla de delincuentes encabezados por Jimmy y los 104 diputados.

Podemos estar seguros que una nueva situación no se podrá llevar sin que haya mas violencia. Ya la policía aprendió anoche que este movimiento tiene una debilidad en su falta de coordinación y al separar las partes de la columna no hubo capacidad de resistencia. Hoy, la desobediencia es el lenguaje común y estas marchas y paros no se podran detener, así que veremos el endurecimiento de un régimen que no se quiere ir.

La ciudadanía sin miedo, intentará que renuncie Jimmy, aspecto en el que está de acuerdo una mayoría de actores políticos. Así mismo, la urgencia de depuración del Congreso, lo que causa temor en algunos actores que tienen intereses en juego y otros que no consideran que el poder quede acéfalo, aunque sabemos que los parlamentarios tienen suplentes. El hecho fundamental es que ya nadie confía en ellos, con contadas excepciones y esa falta de legitimidad y credibilidad abre la puerta para la asonada ciudadana.

Nadie puede predecir lo que vendrá esta semana. Pero estoy seguro que la ofensiva de los corruptos no ha terminado y que esta semana se preparan para contraatacar con todo. Esta consistiría en el despido de la Fiscal General, el desaforo del PDH, la expulsión o remoción de Iván. La destitución del Mingob y de otros funcionarios que son señalados de ser piezas de la “intervención estadounidense”. Como en la selva, podrías cuidarte de las fauces de un lagarto, pero debes cuidarte también de su coletazo.

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