Días y horas de septiembre 2017

Miguel Angel Sandoval

Huehuetenango, Alta Verapaz, Quiche, Quetzaltenango, Capital, Suchitepéquez, Zacapa, Chiquimula, entre otros departamentos, salieron a las calles y plazas para rechazar los decretos aprobados el miércoles por el congreso, en una sesión absurda en la que declararon de urgencia nacional la aprobación de dos bodrios de decretos que abrían la puerta a la impunidad y la corrupción.

De manera sentida, en todos estos departamentos se ha planteado un rechazo a los diputados departamentales, y se han puesto las fotos de éstos en lugares públicos señalando que no representan más a la gente, pues errores como los cometidos, en un pacto de impunidad no merecen más que el rechazo y repudio social. Sembraron vientos ahora cosechan tempestades.

En 48 horas intensas, vimos al presidente devolver los bonos mensuales por 50 mil quetzales, a los diputados iniciar la marcha atrás en los decretos infames aprobados el día anterior, y para ponerle la tapa al pomo, la CC dio con lugar 6 amparos presentados por abogados y el PDH. Mientras tanto, miércoles por la noche se iniciaron las movilizaciones frente al congreso, hoy jueves, hubo por la mañana plantón y por la tarde, la plaza estuvo repleta.

El 15 de septiembre los diputados tienen la tarea de enmendarse la plana ante la repulsa masiva de la sociedad guatemalteca por las muestras de impunidad y corrupción que los decretos aprobados reflejan. Mientras el gobierno da marcha atrás en los actos oficiales de conmemoración de la independencia ante la repulsa masiva. Parece que lo que hagan en la novena avenida será insuficiente, pues la indignación supera la torpeza política de los diputados.

De forma breve estos son los hechos de las últimas 48 horas.

Vivimos una sacudida social de importancia, que retoma las movilizaciones del 2015 y las proyecta. Hay, se puede percibir, madurez, sentido de las demandas que se impulsan, y ello nos dice que la sociedad guatemalteca en sus diferentes sectores no está dispuesta a retroceder en la lucha contra la impunidad y la corrupción. Eso merece festejarse.

Por supuesto que falta mucho por hacer, que hace falta consolidar lo avanzado. Pero lo que no se puede dejar de ver es que la sociedad guatemalteca quiere vivir de manera diferente. Recuperar la moral pública, recuperar y reconstruir la ciudadanía, la ética. Es momento de arremangarnos la camisa.

Te gusto, quieres compartir