Tu cuerpo les pertenece

Danilo Santos

Actualmente se encuentra en la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales del Congreso de la República, el “Proyecto de Ley para la Protección de la Vida y la Familia”. Dicha iniciativa pretende, entre otras cosas, penalizar la práctica y promoción del aborto, la prohibición de la unión o matrimonio entre personas del mismo sexo y la prohibición de cualquier enseñanza u orientación sobre Salud Sexual y Reproductiva en establecimientos de educación públicos y privados. Incluye, incluso, una definición sobre lo “que es” la diversidad sexual y prohíbe la persecución penal de las personas y funcionarios que se manifiestan en contra de ella.

De ser aprobada, el impacto en la sociedad guatemalteca será mayúsculo. La iniciativa llama “grupos minoritarios” a organizaciones que luchan por los Derechos Humanos; responsabiliza a la “ideología” de género de no aceptar la heterosexualidad como la única forma de relación entre personas y deja entrever que todo esto responde a una “agenda internacional” impuesta.

En pocas palabras criminaliza a defensores de derechos, asusta con el petate del muerto de la cuestión ideológica y “valientemente” defiende la soberanía del país de la injerencia extranjera. Pamplinas. Lo que hace es eximir al Estado de su responsabilidad en cuanto a Educación Sexual y Reproductiva y deja el camino abierto para que desde lo religioso se “gobierne” la sexualidad de todas las personas. Es decir, a nuestros cuerpos y sus oquedades, sentimientos, quereres y formas de ver el mundo, se les adjudicarán funciones y roles de acuerdo a la interpretación que el pastor haga de lo divino, especialmente los de las mujeres y quienes integran la diversidad sexual.

En el corto plazo, el primer impacto visible será la criminalización de las organizaciones nacionales e internacionales; el segundo, la profundización de la estigmatización de la comunidad LGBTI, las personas y grupos que defiendan los derechos sexuales y reproductivos, este irá calando despacio hasta que dé paso en el mediano y largo plazo al incremento de la violencia relacionada con delitos de discriminación por la diversidad sexual y activismo proderechos. Por otro lado, hará que aumente la clandestinidad en la atención de abortos o problemas surgidos durante el embarazo, lo que elevará su peligrosidad para las madres, especialmente de las más pobres y sin educación.

Quizá lo más grave sea el impacto de los grupos religiosos a través de la injerencia total en la sexualidad de la ciudadanía. ¿Y el Estado LAICO? Aquí lo científico valió gorro. El estudio de la demografía, el crecimiento de la población y la presión que ejercerá en los recursos del país. Las epidemias y su propagación. La salud como una cuestión pública la reducen a una cuestión púbica y moral. No digamos los derechos. Todo, escudándose en la falaz protección de la familia y especialmente de la niñez.

Diputadas y diputados, si realmente les interesa el tema que alude la iniciativa de ley, por favor legislen para prohibir diezmos y ofrendas, para que haya menos varones machistas, menos costillas y ayuda idónea, menos vasos frágiles y equidad, más amor al prójimo y respeto a lo diverso.

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