Familia guatemalteca desafía política anti-inmigrante en NY

David Brooks

Una madre guatemalteca y sus tres hijos realizaron el primer desafío público a las políticas anti-migrantes en Nueva York al aceptar el santuario físico de una iglesia ante la orden de las autoridades migratorias de abandonar el país o ser deportada.

Amanda Morales Guerra, quien ha vivido aquí desde 2004, rodeada de sacerdotes, reverendos, un rabino, líderes comunitarios y políticos locales, y sus tres hijos nacidos en Estados Unidos (gozan de ciudadanía) declaró que se estaba refugiando abiertamente en una de las iglesias que forman parte de la Nueva Coalición de Santuario, una red de iglesias y templos que están abriendo sus puertas a quienes son perseguidos por las autoridades migratorias y amenazados con la deportación.

“Yo doy las gracias por esta solidaridad, y sé que saldremos de aquí victoriosos”, declaró tímidamente ante medios ya adentro de lo que será por ahora su nuevo hogar, la Iglesia de la Santa Cruz en la parte norte de Manhattan.

A Amanda el servicio de inmigración y aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), le ordenó comprar un boleto solo de ida a su país de Guatemala ante una orden de abandonar el país. Ante ello, fue obligada a enfrentar la decisión de regresar a un país de donde huyó de la violencia con sus hijos menores que no lo conocen o dejarlos aquí sin su madre, Ella es quien los ha sostenido, trabajando en un taller fabricando violonchelos. Ante esto, se comunicó con la Coalición y decidió ser el primer caso de santuario público en repudio y protesta por las leyes antimigrantes.

“Estamos aquí para desafiar una ley injusta. Abrimos las puertas a Amanda para darle la bienvenida a este santuario físico”, declaró el reverendo Juan Carlos Ruiz, un organizador de la Coalición Santuario. Aclaro que Amanda “no es una fugitiva, sino que está aquí abiertamente como testimonio a nombre de millones más que padecen lo mismo… No está huyendo de la justicia, está caminando hacia la justicia”.

Ravi Ragbir, coordinador de la coalición, indicó que sin esto, los hijos de Amanda “se volverán huérfanos de ICE”. Señaló que unos 3 millones de familias han sido destruidas por estas políticas durante los últimos ocho años, y que la respuesta a tanto odio es construir santuario.

El reverendo Luis Barrios, uno de los encargados de la Iglesia Santa Cruz reiteró que “es nuestra obligación desafiar la ley cuando esta es injusta… dar santuario no es una opción, es una obligación”. Recordó que esta ciudad y este país fueron construidos por inmigrantes, y ahora “nos tenemos que levantar para proteger a todas las Amanda, y poner fin a estas leyes violentas”.

Los políticos -un asambleísta estatal, un integrante del concilio municipal, un representante federal- junto con los religiosos y defensores de inmigrantes se comprometieron a defender a Amanda y sus hijos ante cualquier amenaza de las autoridades migratorias, y promover su caso para lograr un amparo a su orden de abandono del país y buscar una nueva evaluación judicial de su caso.

La Coalición afirma que el santuario es más necesario que nunca ante el actual gobierno con su “sistema de represión y persecución en contra de nuestras comunidades minoritarias y migrantes”. Afirmó que Amanda “no se esconde de la justicia sino que la busca junto con miles de familias que desean vivir en dignidad… vivir en la luz, con paz y justicia”.

La Jornada, México.
http://www.jornada.unam.mx/
Foto Cinthya Santos Briones

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