Venezuela en el centro de la batalla contra la nueva ofensiva imperial y neoliberal global

Por Simona Violetta Yagenova –

Tenemos mucho que agradecer al presidente obrero Nicolás Maduro y el bravo pueblo revolucionario venezolano, quienes con valentía, paciencia, e inclaudicable compromiso de defender y profundizar el proceso revolucionario bolivariana, se enfrentan a la más feroz agresión internacional, que tiene un único fin: derrotar a la revolución, apropiarse de los bienes naturales y estratégicos, crear una narrativa que justifique ante la ciudadanía mundial, una intervención militar que instaura una violenta contrarrevolución, y enterrar la posibilidad a corto plazo que los pueblos del mundo puedan avanzar por el camino de la liberación y autodeterminación.

Venezuela se sitúa hoy en el centro de la batalla contra los poderes globales, el capital transnacional, el imperio y sus súbditos regionales, en un contexto geoestratégico global de profunda tensión, crisis y reacomodos, pero de profundización del modelo hegemónico. La falta de correlación mundial de las fuerzas democráticas, revolucionarias y emancipatorias para redireccionar el destino de la humanidad hacia otro modelo, le otorga suficiente capacidad de maniobra a estos poderes globales para dar pasos más contundentes en su afán de re-colonización de los territorios estratégicos, la profundización de la explotación de la clase trabajadora y el saqueo feroz de los bienes naturales.

La Revolución Bolivariana, por su importancia simbólica, por su profundo carácter democrático, por los significativos logros económicos sociales, por haberse convertido en el faro de una nueva ola antiimperialista de la Patria Grande, y porque ha sabido revitalizar el sueño de una nueva etapa de liberación de la nuestra América, es considerado una amenaza directa para esta nueva etapa de dominación imperial.

Solo así se puede entender, la complejidad y densidad de la estrategia de guerra permanente que se ha lanzado contra el gobierno revolucionario de Nicolás Maduro. La escalada actual, en respuesta a la decisión de impulsar una nueva constituyente que permitirá profundizar el proceso revolucionario, potenciar el poder popular y derrotar los intentos golpistas de la derecha, permite identificar con precisión los actores y su modus operando, así como los planos tácticos de esta estrategia de guerra no convencional.

Una y otra vez, los planes golpistas e intervencionistas han sido derrotados, gracias a la sabía y paciente conducción de Nicolás Maduro, la extraordinaria actuación de la canciller de dignidad Delcy Rodríguez, la capacidad política y organizativa de los militantes y del leal pueblo revolucionario venezolano.

Durante esta ya prolongada batalla, nutrida por la experiencia cubana y latinoamericana, la Revolución Bolivariana nos aporta importantes aprendizajes, vitales para el nuevo ciclo de lucha revolucionario de nuestra Patria Grande.

a) La importancia del blindaje jurídico-político constitucional que imposibilita la pérdida de derechos conquistados y dificulta que fuerzas de oposición al proceso revolucionario puedan boicotear o revertir el proceso;

b) La movilización permanente del pueblo en defensa del proceso revolucionario como parte de una estrategia organizativa-política del pueblo convertido en sujeto de transformación, emancipación y guardián del proceso.

c) La creación de una fuerza armada comprometida con la revolución, su base ideológica política y que se convierta en un escudo protector ante la agresión interna y externa; una fuerza armada no apolítica sino una parte consustancial del sujeto político revolucionario.

d) Una estrategia internacional amplia, tácticamente flexible pero coherente con los principios antiimperialistas, de la solidaridad activa y de la conformación de un mundo multipolar, un despliegue político en los escenarios estratégicos internacionales para crear muros de contención ante el intervencionismo y agresiones imperiales.

e) La movilización permanente de la solidaridad internacional en todos los espacios y medios posibles, para romper el cerco informativo, movilizar conciencias y soportes políticos.

f) El compartir los aprendizajes de los logros y dificultades que se han enfrentado en la construcción del proceso revolucionario, y su defensa ante la agresión internacional y nacional.

g) El despliegue de la estrategia de guerra no convencional contra Venezuela, enfrentado exitosamente hasta el momento, nos ha permitido aproximarnos a como se opera la estrategia de cuarta y quinta generación, nos permite comprender su complejidad y los retos que enfrentamos para derrotarla ahora y en el futuro. Nos permite prepararnos mejor

h) El permanente intercambio con los movimientos sociales e intelectuales del mundo para analizar determinados problemáticas, buscar soluciones y enfrentar los profundos y enormes retos propios de un proceso revolucionario de esta naturaleza.

Indudablemente, ante la amenaza de la re-colonización, militarización y agresión internacional, los pueblos de nuestra Patria Grande no solamente se erigen en defensa de la Revolución Bolivariana sino luchan incansablemente por un porvenir distinto. Hoy por hoy, tenemos un enorme legado de aprendizajes.

· Sabemos que dentro del marco del capitalismo no hay salida y futuro para la humanidad, y que hoy como nunca es necesario dar pasos claros y decididos hacia una nuevo modelo civilizatorio.

· Sabemos que recuperar la economía de las garras de las empresas transnacionales mediante proceso de nacionalización, ensancha la soberanía y nutre los presupuestos nacionales en pro de políticas de inversión social o desarrollo;

· Sabemos que la socialización de los medios de producción, la diversificación productiva, y hacer partícipe al pueblo en las decisiones económicas, dignificando a los trabajadores, es un requisito clave para combatir la desigualdad,la sobreexplotación y subordinación política a los poderes oligárquicos.

· Sabemos que es necesario crear poder popular territorial, la autogestión productiva y alimentaria, la agroecología, abandonar el modelo rentista y extractivista, así como crear circuitos productivos y de comercialización horizontales populares desde abajo para desplazar a los monopolios y las transnacionales.

· Sabemos que si es posible erradicar la pobreza, el analfabetismo, las enfermedades prevenibles y mejorar las condiciones materiales de nuestros pueblos mediante políticas sociales progresivas; y que éstas deben estar acompañadas de poder real de decisión e intensas batallas ideológicas –políticas.

· Sabemos que existen distintas formas y ámbitos donde impulsar las transformaciones, y estas se deben combinar dialécticamente en torno a un objetivo común. Esto implica confrontar las perspectivas cosificadas sobre el sujeto y la vía de la liberación o emancipación social.

· Sabemos que dentro de marco de la democracia burguesa puedan existir oportunidades para una transición reformista, pero éstas más temprano que tarde sucumben ante la capacidad de maniobra de la clase dominante, si no se radicalizan dialécticamente las estrategias.

· Sabemos que la democracia no es una categoría cerrada, sino una permanente dinámica socio-política que traslada y potencia el poder de participación y decisión de los pueblos y debe desmontar las relaciones patriarcales, clasistas, racistas y mercantilizadas.

Hemos aprendido que el sistema actual de dominación es muy complejo y requiere un abordaje que corresponde a su nivel de complejidad. Implica desconexión individual y colectivo de los mecanismos reproductores de este sistema, sean en el ámbito ideológico, político, económico o socio-cultural, subvirtiendo la hegemonía dominante en un permanente proceso de de-construcción de lo existente y re-construcción en dirección de las alternativas sistémicas. Hemos entendido que la lucha por un nuevo modelo civilizatorio tiene que ser necesariamente global y articulado, y que en esta dirección deben darse pasos mucho más claros y contundentes.

El centro de la batalla por la Patria Grande y la Humanidad entera, se concentra hoy en la República Bolivariana de Venezuela, y los pueblos le decimos:¡Presentes compañeros y compañeras! ¡Su lucha es nuestra lucha! ¡A Vencer y rendirnos Jamás!

www.albedrio.org

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