Utilizar la luz solar para reducir el consumo energético

Omar Marroquín Pacheco

La luz solar es un recurso natural totalmente gratuito, abundante y fiable.

Para realizar tareas de forma continuada en el interior de un espacio, son necesarios 300 lux, con regularidad se alcanza en el exterior la cantidad apuntada con antelación, aún con cielos nublados.

Con la luz directa del sol se alcanzan los 100,000 lux. A pesar de esta circunstancia dependemos en demasía de la iluminación artificial de alto consumo energético (que provienen casi en su totalidad de derivados del petróleo) con altos costos en dinero y en impactos negativos al medio ambiente.

Se han realizado mediciones de consumo en distintos recintos y, se estima que hasta un 50% de la energía consumida en edificios de oficinas se destina a la iluminación artificial, cifra que puede alcanzar hasta el 90% en espacios dedicados al comercio y que en las escuelas es del orden del 20%.

Al depender de la luz artificial para iluminación se produce calor, una cualidad no siempre deseable, sobre todo en zonas climáticas cálidas. Se debería aspirar a captar la luz natural de una manera eficiente, para ser utilizada allí donde sea necesaria.

Si se compara con una estrategia basada en la iluminación artificial, una basada en la luz natural, puede generar ahorros en el consumo energético de hasta un 40%.

Adicional a lo acotado, con solo la limpieza (mantener limpios los focos de iluminación), se aumenta la iluminación y se pueden conseguir ahorros del orden del 10% en la factura mensual de electricidad.

Aunado a esto si se aprovecha adecuadamente la luz natural (cuando hay suficiente y se ilumina adecuadamente los espacios interiores), no es necesarios malgastar en iluminación artificial y, si se pintan techos y paredes de colores claros esto ayuda a que los ambientes necesiten menos luz artificial y así ayudamos a nuestro planeta, que ya sufre de fatiga producto del tan famoso cambio climático.

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