Los derechos humanos (I)

Jairo Alarcón

La violencia genera más violencia.

La percepción que tiene gran parte de los guatemaltecos, con respecto a los derechos humanos, es que no sirven para nada. La respuesta a esa apreciación es que a los únicos que benefician y han beneficiado es a los delincuentes y criminales. Estiman, que se viviría mejor y con mayor seguridad, si tales preceptos y entidades no existieran.

En el país, los crímenes y asesinatos, la delincuencia en general, son flagelos que aquejan desde hace mucho tiempo a la sociedad. De ahí que cierto sector de la población, quizás el más numeroso, cree que tales males se solucionarían con medidas más drásticas que se traduzcan en el endurecimiento de penas y castigos y, al mismo tiempo, con la desaparición de las entidades encargadas de velar por los derechos humanos, ya que estas obstaculizan el buen curso de tales medidas.

Presumen que dichas instituciones defienden únicamente a los delincuentes que tienen de rodillas a la población honrada de Guatemala, por lo que se hace necesario que sean extirpados de la sociedad sin ninguna contemplación. Siendo así, la lógica es que los problemas que agobian a la sociedad requieren soluciones inmediatas, por lo que según esa visión, la violencia se elimina con violencia.

De ahí que, para ese sector, los problemas que asedian a la población se resolverían aumentando las penas de castigo, y desde luego, aplicando la pena de muerte para los delincuentes y asesinos. Con una visión pragmática aducen que los males de la sociedad se eliminan extirpando a los criminales que los provocan, ya que el fin justifica los medios. Pero, ¿será eso así?, ¿están los derechos humanos o las entidades encargadas de velar por estos, al servicio de la delincuencia? Y, por otra parte, ¿es posible acabar la criminalidad a través de la violencia? Los derechos humanos emergen en sociedades en las que los excesos se hacen patentes y la justicia no llega. Por otra parte la violencia genera más violencia.

Los derechos humanos tienen la función de proteger los derechos inalienables de las personas, ante todo en sociedades en las que no son respetados o están en peligro. Pero, ¿cuáles son esos derechos? Sin duda el principal es el derecho a la vida. Por consiguiente no puede promoverse por ninguna razón la eliminación de persona alguna.

Fuente: Diario de Centroamérica

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