Giro a la izquierda (1)

Por Edgar Batres* – Guatemala, 26 de mayo de 2017

La izquierda propone entre sus máximas fundamentales el cambio en materia de estructura social y económica, para así logar la igualdad social y oponiéndose como consecuencia a la propuesta conservadora, bastante alejada del cambio, sostenida por la derecha política[2].

En Guatemala hablar de la derecha es tan común como comer tortilla hecha a mano, si bien se saboree, implícitamente se acepta la explotación a que son sometidas las trabajadoras de esta labor, que incluso tiene rezagos esclavizantes, trabajadoras invisibles, pues qué rica es la tortilla caliente, aunque sea transgénica.

La derecha guatemalteca que ha fracasado[3] y que se reinventa periódicamente antes era cada diez años (golpes de estado militares); ahora cada veinte (reformas constitucionales o golpes blandos); y con ello reacomodar las relaciones de poder y a los grupos paralelos o facticos; esa derecha ahora utiliza un discurso populista por ejemplo el llamado a la defensa de la soberanía; soberanía que han prostituido históricamente, y entregado a Inglaterra y México en complacencia de la institución constitucional encargado de mantenerla[4].

El ejercicio del poder por ende siempre ha estado en manos de la derecha desde la misma creación de la República guatemalteca, y que hoy se desborona a pedazos, como se desborona su símbolo “palacio de la cultura, o guacamolón” o sea el “palacio nacional” antes del que el presidente Álvaro Arzú desmantelara la administración pública vendiéndolo, o hasta regalando a sus financistas como producto del estado neoliberal al estilo chapín, o sea entrega de los bienes públicos retorciendo las leyes y moldeando figuras legales siendo estos entuertos jurídicos.

Estamos en la dinámica de la discusión de los colores de la izquierda cuando estas jamás han gobernado y sus mentes más claras han ofrendado lo único con que han contado su vida y familia, mostrando con ello el desprecio a su lucha, considerando que cuando se habla de colores como si fuera tintorería y se escogiera un color[5], comentarios han generado una opinan adversa y deforman la concepción ideológica que culturalmente ha sido históricamente negada.

La izquierda en este país aún espera gobernar, en donde la memoria social ha sido borrada de la ideología de los guatemaltecos, en donde los medios de comunicación social han servido para moldear un guatemalteco con anomia política[6]. En donde solo un solo pensamiento el de la derecha reaccionaria y caduca a permeado el imaginario de la juventud, en donde ha prevalecido el terror y la zozobra como instrumento de la anti praxis social.

Pero es interesante leer ahora que ya se comienza a escribirse sobre esa “tintorería” para algunos, e incluso se etiquetan expresiones políticas partidarias, sin mediar razón para ello, o como parte del pensamiento de la forma tradicional de ver en este país, para que no se avance y consoliden condiciones que permitan comenzar a conquistar los espacios que corresponden a las grandes mayorías, de niños, adolecentes, jóvenes, adultos, y ancianos, en el entendido de ser hombres y mujeres, mayas, xinkas, garífunas y mestizos y dentro de ellos los vulnerables dentro de ellos, reproduciendo miseria, creada y mantenida por el status quo, ese que debe eliminarse y ello implica lo cultural para romper la colonización.

Ante este nuevo escenario social, político, cultural, económico, surge WINAQ, como un instrumento político partidario, librando diversas luchas, se consolida una praxis social que enfrenta al sistema histórico, construido sobre el racismo estructural enfrentando a los poderes tradicionales o sea los poderes facticos, que se da cuando se lucha por el territorio, contra las inversiones salvajes que drenan la riqueza nacional sin beneficio alguno, tales como la producción extractiva en sus diversas formas.

Sin embargo en el articulo “los millennials no son de izquierda pink. Son de derecha lila[7]” se confunde como un partido político ligado a los intereses del “plan alianza para la prosperidad”, cuando durante la existencia como WINAQ[8], se ha librado un lucha clara contra lo que el articulista plantea, en cuanto a “mas minería, mas cementeras, mas palma africana…” lo que es clara la intención de desinformar y coadyuvar con la derecha y su aliados para desinformar, y es evidente como olvida mencionar a estructuras partidarias ligadas que van a Panamá, que se alían con la derecha para cogobernar, o que en sus planillas electorales han estado cargadas por militares ligados al pasado contrarrevolucionario del país, eso sí es claro de cómo esos nombres y apellidos están presentes y que se obvian. Por ello entonces se diseña un discurso populista de derecha desde una trinchera que revestida de comentarista critico plantea su visión de izquierda pero que refleja la visión de la derecha y de sus medios de mediatización para tergiversar y confundir, para al final lo veremos nuevamente ocupando cargo de elección con una bandera que refleja históricamente la derecha conservadora.

Lucha que se consolida con la utilización adecuado de los instrumentos que hoy marcan la recuperación de los derechos colectivos, en ese pequeño espacio que se llama WINAQ, en el beneficio adecuado ante los órganos jurisdiccionales utilizando los instrumentos legales nacionales e internacionales, que permiten evidenciar los altos índices de corrupción e impunidad que desde las instituciones del estado en todas sus manifestaciones se realizan a diario por sus funcionarios seleccionados y educados para responder a esa elite económica que ubica en cada puesto de su interés, a operadores que sin mediar interés social, trabajan por hundir más y más a las mayorías generando condiciones de inequidad social, que con cada periodo que gobiernan muestran su avaricia, racismo y marginalidad en que se consolidan.

WINAQ, como expresión de la persona humana desde la visión integral, resulta ser un instrumento idóneo, sin pretender ser la representación de ningún grupo, clase o fracción social, más bien seguimos el mandato de los postulados, principios y acciones que constituyen WINAQ, y que invitamos a que se conozcan y desde ahí se formule el debate, porque sí obedece a una orientación ideológica, y por supuesto que de izquierda en la práctica social de transformación de las actuales condiciones y si eso tiene color retamos entonces a una revisión crítica que permita aunar a la construcción de lo que pretendemos cambiar este sistema injusto, porque si creemos en la ideología como un instrumento que se le ha arrebatado a la sociedad guatemalteca y que es necesario iniciar su rescate, y para ello el debate teórico práctico es vital.

Es necesario vernos de manera serena pero contundente de respeto y se inicie a visibilizar que sí es posible una nueva forma de gobernar, pero esto no debe entenderse como gobernar los intereses de las elites tradicionales sino gobernar para destruir el sistema que ha moldeado una sociedad injusta, mediocre e intolerante. Por ello proponemos una discusión sobre ese futuro que permita en la diversidad del pensamiento político ideológico de izquierda un encuentro que nos marque el futuro con esperanza para encontrar la luz en este túnel que pareciera que no tiene luz.

Ese es el reto que lanzamos como movimiento político WINAQ, y reivindicar la izquierda sin coloricos o inventar licuados en donde no existen, como plantea el artículo mencionado, constituyendo una operación con fines de destruir e irresponsable, ya que no se tiene el alcance para ubicar a los pueblos como nuevos sujetos sociales en defensa de su territorio y derechos legítimos históricamente excluidos, sin considerar de verlos con pensamiento capaz de transformar las relaciones de poder que los han oprimido, y no se puede ver por estar anclado en memorias conflictivas del pasado en donde no existe otra visión que la del opresor.

Por todo ello ha llegado la hora de encontrarnos y forjar la ruta de la esperanza de la nueva sociedad, lo que implica articular el futuro que deberá obligadamente ser mejores, pero para ello hay que derrotar nuestra memoria ahistórica y descolonizarnos culturalmente en donde los nuevos sujetos sociales, construyan el futuro, ya que el futuro es hoy, para que lo mejor de la izquierda de la cual somos parte, simplemente por luchar en contra de lo establecido manifestado en miseria, explotación, discriminación estructural, izquierda que sabe como gobernar ya que conoce los problemas y tiene las soluciones a cada una de los males sociales que afectan a la sociedad guatemalteca llego la hora de la izquierda para hundir a la derecha y evidenciar a sus intelectuales orgánicos y organizaciones aliadas que navegan en el escenario partidario tradicional.

* Asesor Legislativo WINAQ

[1] En referencia al artículo denominado Definiendo a la Izquierda rosada. Mario Roberto Morales, Guatemala 17 de mayo de 2017. Albedrio.

[2] https://www.definicionabc.com/politica/izquierda-politica.php

[3] Una muestra de ello es la anarquía del actual gobierno, manifestación de las más legitimas propuestas de la derecha tradicional guatemalteca, que tiene sin identificación personal a los nuevos ciudadanos, DPI, que fue entregado a la iniciativa privada; sin un pasaporte, entregado a la iniciativa privada, con cobros por servicios inexistentes como la energía eléctrica, entrega a la iniciativa privada, de una infraestructura inoperante entrega a la iniciativa privada. Y así es larga la lista, entonces estamos enterados del grado de inoperancia de la iniciativa privada guatemalteca, y eso son ustedes trogloditas cuya expresión ideológica se llama derecha recalcitrante.

[4] Artículo 244 Constitucional.

[5] Recientemente escuche de una congresista de extrema derecha que los hay además de tránsfuga decir, “debemos cuidarnos de los izquierdosos si nos van a ganar”. Y me dije hacia mis adentros, ya ganamos porque ya estamos en sus mentes.

[6] Medios de comunicación que constituyen un oligopolio, que manejan el imaginario del guatemalteco, esto debe por supuesto cambiar y quien lo hará, solo la izquierda y para ello se debe asistir a una transformación sin taras, sin tapujos ni prejuicios. Pero con aprehensión de una nueva cultura de fraternidad y solidaridad y entre todos los grupos etarios y no de unos cuantos, ya que pensar en ello es volver a la división en que la sociedad se encuentra inmersa.

[7] Morales Mario Roberto. Definiendo a la izquierda rosada. Albedrió 17 mayo de 2017. Columnista recientemente condecorado por el Vicepresidente de la Republica, lo que muestra la confusión en que se vive, y aun habla de los otros y sus colores. De qué color será entonces el gobierno que le condecora. Habrá solvencia. Por ello vamos a una encuentra para debatir el futuro.

[8] El diputado de WINAQ, Amílcar Pop, desde la Presidencia de la Comisión de Transparencia y Probidad, fue el ponente de antejuicio contra la Vicepresidente Roxana Baldetti Elías, y contra el Presidente General Otto Pérez Molina, el no ver ello es irresponsable y de consciencia tradicional derechista. Y de otras acciones más, ante el Ministerio Publico y no por ello ser aliado de los gringos, como se endilga.

www.albedrio.org

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