De la cotidianidad de la física y la matemática

Omar Marroquín Pacheco

La mayoría de personas pensamos que estas dos ciencias: la Física y la Matemática son o tienen que ver con asuntos casi fuera de nuestra galaxia, o los que la desarrollan son personas de otros mundos, estos conceptos están totalmente alejados de la realidad, ya que la cotidianidad de estas ciencias está en los asuntos triviales de todos los días a todas horas y en todos los ámbitos de la vida diaria.

Para poder ejemplificar de lo cotidiano que estas dos ciencias están alrededor de todas nuestras actividades voy a apoyarme en un libro maravilloso de un prestigioso matemático argentino Adrián Paenza, titulado Matemáticas están ahí, Paenza conjuntamente con otro prestigioso matemático también argentino Luis Caffarelli, quien es uno de los 80 miembros mundiales de la Academia Pontificia de la Ciencia fundada en 1603, para poder ser miembro de esta Academia, es imperativo tener una extraordinaria calidad científica, Caffarelli a los 24 años de edad ya era doctor en Matemática.

Entrando ya al tema que nos ocupa, tanto Paenza como Caffarelli, plantean a manera de ejemplo: “estudiar lo que sucede con el whisky y los cubitos de hielo está relacionado con el impacto de una nave espacial cuando reingresa en la atmósfera, con la explosión demográfica y con la predicción climática.

El investigador genera un modelo matemático de un sistema, presume que este refleja la realidad y, testea los resultados de un simulador numérico para ver si sus cuentas son acertadas o no.

El caso del cubito de hielo, analiza la superficie del contacto del hielo con el agua. Si es estable, se estudia qué pasaría si echáramos un chorrito más de whisky, si se produciría un cambio dramático en el sistema, si se va a derretir el hielo, etcétera.

Lo mismo sucede cuando uno estudia el flujo de aire alrededor del ala de un avión, o la dinámica demográfica. El matemático trata de encontrar ecuaciones que representen estos problemas e introducir factores de corrección adecuados para representar el fenómeno que se pretende estudiar.

La relación entre estas dos ciencias y la sociedad se pone en manifiesto cuando uno enciende la TV, recibe un fax, manda un e-mail, enciende un microondas y la comida se calienta. Pero los científicos que pensaron acerca de los fenómenos básicos del horno de microondas no intentaban resolver el problema de calentar comida o una taza de café, sino qué interesante sería comprender cómo se excitan las moléculas frente a cierto efecto.

Apuntan que no es que exista una escisión entre ciencia y sociedad, sino que la gama de relaciones es muy extensa y tortuosa y a menudo no es obvia. La ciencia está muy relacionada con la sociedad, lo que pasa es que cada vez hace falta más especialización para llegar a ella.

En el futuro las ciencias se van a matematizar más todavía. Hay un desafío inmenso para entender las cosas, para matematizarlas y entender que son así. Las matemáticas tratan de sintetizar qué tienen en común cosas dispares para luego poder decir: este es el fenómeno y estas las son variaciones de la misma fórmula”.

Como pueden constatar, estas dos disciplinas son fundamentales para no solo el desarrollo social sino al desarrollo a nivel global y, eso diferencia sustancialmente a los países denominados desarrollados de los subdesarrollados el desarrollo de estas ciencias, existiendo una linealidad o una razón directamente proporcional: a mayor desarrollo de estas dos ciencias, más progreso de un país.

Otro ejemplo desarrollado en Guatemala, es el del astrofísico guatemalteco Manuel Antonio Aguilar Anleu, graduado en Harvard, quien conjuntamente con ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts, estudiaron e implementaron los elementos para ser utilizados en viviendas que son autosostenibles integralmente, el uso de agua de lluvia y el reciclado de dicha agua (gris) para otros usos, riego, lavado de vehículos etcétera. (La reutilización se bombea del cisterna hacia los grifos o tanques, con energía solar), uso de estufas mejoradas solares, uso de energía solar tanto para producir electricidad, para calentar agua y para cargas de teléfonos celulares y el uso de inodoros secos para producir compost, ¿qué tiene que ver un astrofísico en la solución de vivienda se preguntarán? Es un claro ejemplo de cómo un científico guatemalteco, soluciona un problema ancestral de Guatemala como lo es la vivienda, otra prueba de la cotidianidad de estas ciencias en la vida diaria.

Por mi trabajo me he tenido que relacionar con los científicos guatemaltecos que se encuentran en el exterior del país y sé positivamente que ellos pueden realizar todo el modelaje de desarrollo que Guatemala necesita, con cosas tan triviales como aquellas que tienen grados de complejidad extrema, hace falta el impulso a las ciencias físicas y matemáticas en nuestro país.

Finalmente lo importante acotar es la cotidianidad de las mismas con el desarrollo de la vida en su conjunto.

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