La función de la publicidad y una sociedad muda, ciega y sorda

Texto: Juan Calles

¿Qué se siente ser guatemalteco? Pregunté después de un largo silencio; estábamos parados al centro de una de las pasarelas del trébol; el sitio que registra la más alta contaminación en la ciudad. El muchacho miró hacia el horizonte, en donde una densa nube oscura de esmog se confundía con un cielo gris plomo. Nada, no se siente nada, ¿Acaso ser guatemalteco debe sentirse? Creo que ser guatemalteco debe hacerse no sentirse, me respondió sonriendo, con esa sonrisa llena de futuro. Sobre nuestras cabezas y sobre la ciudad se erguía una estúpida valla publicitaria con una frase en inglés.

Las redes sociales están destruyendo las sociedades como las conocemos, las relaciones humanas están cambiando empujadas por las dinámicas digitales de conversación, de interrelación, de intercambio, de funcionamiento humano. Sumado a ello en Guatemala vemos como las agencias de publicidad y las empresas se encargan de fomentar la transculturización y el cambio de los valores sociales.

Entiendo que el publicista y las agencias no trabajan libres de condicionamientos, su producto final es resultado de lo que el cliente pide y solicita. Sin embargo, la creatividad y las propuestas que ellos presentan deberían respetar los valores culturales de la sociedad en donde se presentará su campaña publicitaria. Conozco el caso de una agencia que cuando el cliente le pide realizar un comercial para la televisión, viaja a Uruguay porque según ellos en Guatemala no existen lugares ni gente “bonita”.

¿Por qué hay una valla escrita en inglés en este lugar, en esta ciudad? Me pregunta el muchacho como por molestar, como atizando mi molestia al ver la valla. Me parece una burla, me parece una carcajada maniática de un maniático empresario que se burla del hambre de los niños, de la mugre de los cuellos de las mujeres, de la tristeza del shuquero, de la cólera del chofer de camioneta, del aliento a thinner del solventero. Esa valla se está burlando de este país, pobre, sucio, ignorante. El muchacho se limpió una lágrima fingiendo que una basurita le molestaba el ojo izquierdo.

La publicidad corrompe el sistema de valores culturales promoviendo una concepción occidental, hedonista y materialista de la vida. La publicidad nos impulsa a comprar cosas que no necesitamos y está destruyendo la esencia de la “democracia” y ha ido remplazándola con una democracia de consumidores egocéntricos. La enorme cantidad de publicidad que vemos todos los días parece indicar que cualquier problema puede resolverse con sólo comprar algún producto.

En este país, en esta ciudad se habla español, hay 22 idiomas indígenas, ninguno de ellos es el idioma inglés, colocando esas vallas en ese idioma están jugando con el malinchismo, están invocando la necesidad de la gente por ser diferente, por irse de aquí, al desierto, a arriesgar la vida, están utilizando la grave situación de las familias guatemaltecas para promover un producto. ¿Acaso son incapaces de sentir vergüenza?

Nos preguntamos cuál es la capacidad de esta sociedad para dejar hacer, dejar pasar. Seguramente la valla en inglés no le hace daño a nadie, miles de personas que transitan diariamente por el trébol la ven como ven a un hombre tirado en el suelo durmiendo la borrachera. Indolentes e incapaces de sentir tristeza, asombro, enojo, cólera, así nos han construido, nos han acostumbrado a vivir entre la miseria de la humanidad, por terrible que sea lo que vemos somos incapaces de reaccionar, pasamos de largo y seguimos hacia nuestro trabajo. “eso no es conmigo” y seguimos nuestro camino.

Si permitimos que la publicidad nos haga desear y pensar en otro idioma perderemos lo que somos como sociedad, como conglomerado que tiene tradiciones y costumbres milenarias, no estoy haciendo una declaración conservadora, es solo que la masa, la gran mayoría de personas ignoran la función de los medios en este sistema capitalista corporativo; según Noam Chomsky, los medios de comunicación masivos (incluida la publicidad) actúan como transmisores de mensajes hacia el ciudadano promedio. Por lo tanto su función principal es entretener, informar e impartir valores y códigos de comportamiento que propiciarán que los individuos se moldeen a las estructuras sociales.

Según Chomsky:

“En un estado totalitario no importa lo que la gente piensa, puesto que el gobierno puede controlarla por la fuerza empleando porras. Pero cuando no se puede controlar a la gente por la fuerza, uno tiene que controlar lo que la gente piensa, y el medio típico para hacerlo es mediante la propaganda (manufactura del consenso, creación de ilusiones necesarias), marginalizando al público en general o reduciéndolo a alguna forma de apatía”

Las macroempresas necesitan consumidores, un ejército de trabajadores que utilicen su salario para consumir, para gastar, una sociedad que no piense que compre, que no sienta, que no se organice ¿Cómo hacen eso? Procurando mayor poderío sobre las masas, que necesitan ser cegadas y distraídas de la realidad. La manipulación mediática surge del interés de los grupos dominantes por conformar una conciencia colectiva.

¿Cuántas personas pueden traducir lo que dice esa valla? ¿Cuántas personas piensan en lo que representa una valla en ese idioma? A NADIE LE IMPORTA y ese es el problema, a nadie le importa una valla en inglés, a nadie le importa la muerte de los niños en los hospitales, a nadie le importa la corrupción, a nadie le importa que el presidente de este país sea un imbécil. A nadie le importa y por eso este país se está yendo al carajo.

Fotografías: http://www.sv-anuncios.com/
Prensa Comunitaria

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