¿Es real el “ultimátum de Putin” a EU?

Alfredo Jalife-Rahme

Ante la inminente captura de Alepo por la coalición de Rusia/Siria/Irán/Hezbolá, The Washington Post, portavoz del establishment, advirtió que la “administración Obama estaba considerando de nuevo bombardear al régimen de Assad (http://goo.gl/FVBPcc)”.

Las “opciones incluyen el bombardeo de las pistas de la fuerza aérea siria mediante misiles crucero y otras armas de largo alcance lanzadas desde aviones y barcos de la coalición” que pudieran ser disparados “en forma encubierta y sin el conocimiento público” para no (sic) requerir una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, ya que “la caída de Alepo socavaría los objetivos contraterroristas de EU en Siria”.

Otra vía, diseñada por la CIA y el ejército de EU, favorece las opciones “cinéticas”.

A diferencia de la vez anterior, cuando aún Rusia no intervenía en Siria, en esta ocasión el secretario de Estado, John Kerry, “no favorece usar la fuerza militar de EU contra el régimen de Assad”. Hoy Kerry se ha confinado a denunciar los “crímenes de guerra” de Rusia y Siria en Alepo. Llama la atención que haya evitado mencionar a Irán y a Hezbolá.

Otras “opciones” incluyen incrementar la entrega de armas para “algunos grupos rebeldes sirios”.

La última “opción”, difícil a digerir, pero que parece la más viable, es esperar la caída de Alepo y volverse a sentar a negociar con Rusia, pero desde “una posición más débil”.

No es ningún secreto que EU busca más bien el empantanamiento de Rusia, al estilo Afganistán y del Plan Brzezinski, que dio óptimos dividendos durante la guerra fría. Nada más que ahora EU se topó con el zar Vlady Putin, quien no va a repetir los errores de sus pusilánimes antecesores: Brezhnev/Gorbachov/Yeltsin, quienes nunca entendieron el “equilibrio estratégico” de dos superpotencias nucleares, como EU y Rusia.

El 27 de septiembre pasado, EU y la famosa “coalición” de más de 60 países (que incluyen a México), proyectaron en el Consejo Atlántico el lanzamiento de misiles crucero contra Damasco y Latakia –además de crear un “Sunnistán” a partir de Mosul (http://goo.gl/EUlp7h)–, lo cual fue respaldado por el pugnaz senador John McCain (http://goo.gl/CCJsl2).

Dos días después de los preparativos bélicos en Siria anunciados por The Washington Post, el analista ruso Rostilav Ischenko opinó que el retiro de Rusia sobre el acuerdo de los excedentes de plutonio (http://goo.gl/z81C91), debido a que EU había roto la “estabilidad estratégica”, equivale a un “ultimátum de Putin” para que Washington “cumpla sus amenazas (en Siria) y comience una guerra nuclear o acepte que el mundo ya no es unipolar y empiece a integrarse al nuevo formato (http://goo.gl/dvHt7R)”.

Ni los multimedia anglosajones ni europeos ni chinos han abordado el supuesto “ultimátum de Putin”. A lo sumo, People’s Daily, de China, ha expuesto la advertencia del Ministerio de Defensa de Rusia para derribar cualquier intrusión de EU en el cielo sirio, al alcance de los letales misiles S-300 y que tenga como objetivo bombardear Damasco o al ejército sirio (http://goo.gl/78GHJq).

El Pentágono desechó las advertencias de Rusia y sentenció que las fuerzas aéreas de EU continuarán conduciendo sus presentes operaciones en Siria e Irak contra el Estado Islámico. Su portavoz, Peter Cook, diluyó el embriagante vino bélico al comentar que hasta ahora los canales de comunicación han sido muy efectivos para desconflictuar las operaciones de EU y Rusia que “evitan malos cálculos y malos entendimientos (http://goo.gl/RqohzP)”. ¡Qué bueno!

En medio de angustiosos ditirambos nucleares (http://goo.gl/5BzKFM), por fortuna no se han roto los canales de comunicación ni pasó desapercibida la visita de la amazona israelí-estadunidense Vicky Nuland –esposa del pugnaz neoconservador straussiano Robert Kagan– a Moscú, con el pretexto de empujar las negociaciones sobre Ucrania (http://goo.gl/nJuYSb).

Tanto en Rusia como en EU están conscientes de los alcances geoestratégicos de la captura de Alepo.

El portal Russia Insider comenta sin tapujos que “si Rusia vence en Alepo, es el fin de la hegemonía estadunidense en el Medio Oriente (http://goo.gl/9om49r)” y comenta que “podría haber varias docenas de espías occidentales –el portal Sputnik, en árabe, asevera la muerte de 30 funcionarios israelíes y occidentales en Alepo– atrapados con los grupos rebeldes en el este de esa ciudad” cuando la “campaña militar está cercana a la victoria”, al menos de “una intervención de EU en los próximos días que inclinen el equilibrio militar en favor de los extremistas sitiados”.

Los rusos han advertido de “terribles cambios tectónicos en todo Medio Oriente en caso de una intervención de EU”, a lo que se ha sumado Ali Akbar Velayati –influyente consejero de Asuntos Extranjeros del supremo líder ayatola Jamenei–, quien amenazó a EU de sufrir “su tercera derrota militar en la región después de Afganistán e Irak”, en momentos en que sus otrora dos aliados poderosos, Turquía y Arabia Saudita, se acercan cada vez más a Moscú: Turquía debido a la alianza de EU con sus enemigos kurdos, y Arabia Saudita que ha sido maltratada por el Congreso de EU para ser enjuiciada por los atentados del 11 de septiembre.

Tras las jeremiadas nucleares del secretario del Pentágono, Ashton Carter, hasta los amagos de intervención en Alepo, los multimedia de EU y sus acólitos europeos se han confinado ahora a la “guerra moral (sic)” contra Rusia y el régimen sirio a quienes agobian con “crímenes de guerra (http://goo.gl/4ZIwyw)”.

Desde Beirut, Thierry Meyssan, director de Red Voltaire, sentencia que “nos acercamos al momento clave en que puede producirse un cambio fundamental en el orden mundial o una guerra nuclear (http://goo.gl/kW1PjP)”.

El demógrafo francés Fabrice Balanche analiza los alcances de la escalada militar de Rusia en Siria que buscaría a escala estratégica dos cosas: 1) no caer en una trampa al estilo Afganistán, y 2) la creación de un miniestado costero similar a Abjasia, al unísono de mantener el control de Alepo, dejando la protección de Damasco y Homs en manos de Irán y Hezbolá (http://goo.gl/H8MRpX).

Un año después de su intervención en Siria, Rusia tiene tres objetivos, según Balanche: 1) acercarse a Turquía; 2) presionar a Arabia Saudita para elevar el precio del petróleo, y 3) consolidar sus bases navales/aéreas en la región alauita que cuente con la cooperación militar de Irán y la “laxitud de EU (http://goo.gl/39YSo6)”.

¿Qué busca Obama a pocos días de su sucesión? ¿Una guerra nuclear (poco probable), negociaciones (relativo) o la putrefacción del espacio ruso (más probable)?

Más allá de la “guerra moral”, que EU pretende monopolizar, y su “guerra diplomática” que busca condenar a Rusia, se ha abierto un compás de espera hasta el 19 de octubre –inicio de la captura de Mosul por EU y fecha del último debate entre Trump y Hillary– cuando el zar Putin visite a su homólogo galo, François Hollande, ya que Francia, otrora mandataria de Siria y Líbano, puede aportar una salida creativa como sucedió en 2008 con Georgia y luego con el Acuerdo de Minsk de 2014.

www.alfredojalife.com
La Jornada

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