El agua, medio de vida y trabajo

Por: Vinicio E. Yol Zamora

Lo que necesita explicación, … no es la unidad del hombre … con la naturaleza …, sino la separación ….. , una separación que por primera vez es puesta plenamente en la relación entre trabajo asalariado y capital”. (1)

El marco de referencia del materialismo dialéctico en términos de la visión materialista de la naturaleza, reconoce plenamente la unidad del hombre con ésta, es decir, no son dialécticamente opuestos y por lo tanto, no existe una separación dual, a tal extremo de considerarla como el cuerpo mismo del hombre y fuente de la vida física y espiritual del mismo.

Sin embargo, esta visión hace una reflexión profunda de los orígenes y reproducción de la separación alienante existente (hombre – naturaleza) en el sistema capitalista, reforzado en nuestros días por el liberalismo y neoliberalismo quienes profundizaron aún más esta separación, mediante la reproducción del “ser” individualista.

El sistema capitalista neoliberal predominante en el país (Guatemala) sigue siendo bajo el análisis materialista y su relación con la naturaleza, un sistema, en donde, el trabajo, es el fundamento filosofal de origen material que representa no solamente el factor alienante de separación, sino, de producción, reproducción y acumulación del capital.

En esa relación hombre-naturaleza dentro del sistema capitalista, el planteamiento marxista hace referencia a la categorización económica de la naturaleza, indicando que existe riqueza natural de medios de vida y riqueza natural de medios de trabajo. Sin embargo, esta categorización no se presenta como algo antagónico, sino como procesos en tanto que medio de vida medio de trabajo.

El agua, como factor, representa la riqueza de la naturaleza que a lo largo de la existencia del hombre ha significado fuente de vida física y espiritual, que para esta altura de la historia del hombre ha sido reducida en la lógica de producción a un medio de trabajo.

El agua, por lo tanto, en la visión material de la naturaleza es un medio de trabajo en tanto medio de vida en la relación hombre-naturaleza, quien indudablemente la consume de acuerdo a las necesidades básicas humanas (medio de vida) como: hidratación, limpieza corporal, sino que también, en la reproducción de la vida planetaria como: saneamiento ambiental, reproducción de las diferentes formas de vida y producción de alimentos.

Como medio de trabajo, el agua se presenta de forma alienada al hombre, es decir, de forma ajena al mismo, a través del “aprovechamiento” de las fuentes de agua superficial y subterránea, para la generación de energía eléctrica, transporte de materias primas y mercancías, producción de alimentos, desarrollo de productos agrícolas (pesticidas), productos pecuarios, industriales, agroindustriales, textiles, así como de acuerdo a las cada vez más insaciables necesidades autocreadas o autoimpuestas en esta sociedad como: aguas saborizadas, licores, jugos artificiales, azúcar, aceite, alimentos artificiales, riego de latifundios de producción agropecuaria, en donde, absolutamente todos, utilizan el agua como un medio de trabajo para la generación de “riqueza” en ese proceso alienante de reproducción trabajo-capital.

Lo anterior, es fundamentado en el marco de apropiación privada no solamente del recurso agua en sí, sino del espacio físico (tierra) por donde recorre dicho recurso, así como cuando permanece confinado o libre en las profundidades del subsuelo.

Es en este marco de apropiación privada utilizando prácticas inclusive monopolizadoras, en donde el agua en tanto medio de trabajo y vida, ya no le pertenece al hombre “trabajador” porque deviene en la producción de la plusvalía, sino inclusive, ya no es más parte intrínseca del “género humano” a quien se le presenta en forma de mercancía, como un objeto externo a él mismo, en donde deberá pagar por éste, aún en los casos en que debería de ser únicamente un medio de vida, al extremo que nos la venden en garrafones, botellas, vasos y bolsas.

Y a pesar de que vivimos en un estado donde se establece la inalienabilidad e imprescriptibilidad como características del dominio público de dicho recurso, aún no contamos con la ley específica para la regulación necesaria en este “libre mercado”.

1 Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 1857 -1858 Tomo I, página 449, Karl Marx.

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