¿Y ahora qué?

Luis Roberto Orellana López

Sin duda la participación de muchas y muchos universitarios fue fundamental en las gestas que serán recordadas como históricas, que dieron lugar a la renuncia de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti y posteriormente a la del expresidente Otto Pérez Molina, quien está también vinculado al genocidio en los años ochentas. Tanto a título personal como institucional, las y los académicos se hicieron escuchar pidiendo la renuncia y proponiendo reformas a la Ley electoral y de partidos políticos; desde aquellos que han pasado por las aulas universitarias pero no haciendo más que valer sus derechos como ciudadanos, iniciando las protestas frente a Casa Presidencial, pasando por representantes estudiantiles ante el Consejo Superior Universitario, ante juntas y consejos directivos de las unidades académicas, asociaciones estudiantiles y grupos estudiantiles, conjuntamente con catedráticas y catedráticos, trabajadoras y trabajadores sindicalizados y no sindicalizados, autoridades universitarias al más alto nivel como los decanos y rectores, hasta órganos institucionales, como los colegios profesionales y los Consejos Superiores Universitarios de la USAC y URL.

Reflejo de esa participación fueron las caminatas desde las sedes de cada una de las universidades involucradas hacia la Plaza de la Constitución (Parque Central), los comunicados y conferencias de prensa, las mantas, los carteles, la conformación de la Plataforma para la Reforma del Estado que dio lugar a establecer un espacio de comunicación importante entre una diversidad de expresiones ciudadanas; pero toda esa participación, todo ese esfuerzo debe tener un seguimiento para garantizar justicia ante los hechos deplorables que dieron lugar al despertar de las y los universitarios después de una larga y cruel política contrainsurgente aplicada a diestra y siniestra contra la academia. Por eso es importante plantearnos la pregunta: ¿Y AHORA QUÉ?
Sobre todo ahora que tenemos la responsabilidad de elegir una o un magistrado titular y una o un magistrado suplente para la Corte de Constitucionalidad, elección que se lleva a cabo por el Consejo Superior Universitario de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Por esto propongo, tanto a la comunidad universitaria a nivel nacional, como a toda la población en general, acompañar ya sea fiscalizando y/o con propuestas dicho proceso, lo que conlleva hacer un análisis profundo de las y los representantes que integramos el Consejo, la metodología a utilizarse y lo más importante, las y los candidatos; siempre en el marco del respeto a la Autonomía universitaria, garantizada en la Constitución Política de la República en su artículo 82, pero sin olvidar que la Universidad de San Carlos de Guatemala es una institución pública que percibe fondos públicos y que por lo tanto es sujeta a fiscalización.

Representante estudiantil de la Facultad de Agronomía
ante el Consejo Superior Universitario
Universidad de San Carlos de Guatemala

Te gusto, quieres compartir