A propósito de Memoria, Verdad, Justicia: premisas apresuradas para entender el documental en Guatemala

Por: Sergio Valdés Pedroni

Se ha hecho mucho cine documental en Guatemala, por muy distintas razones, pero siempre han privado las de carácter político, histórico y social.

Muchos de los cineastas extranjeros han trabajado con apoyo o en colaboración con cineastas guatemaltecos, empezando por Félix Zurita y Ortolf Karla (Memorias del viento), Mary Ellen Davis (La quimera de los diablos), Michael Dibb (Dictating terms), Randy Stringer (cuestión agraria), Paolo Mercadini (Imágenes de una dictadura), Pamela Yates (Cuando las montañas tiemblan), Eduardo Lamora (Senderos Mayas), María Castillo y J. Morrison (Alioto vive), Thomas Walther y Uli Stelzner (Los civilizadores, alemanes en Guatemala), Jon Dunn, Chema Rodríguez, etc., etc., etc.

A diferencia de cooperantes izquierdistas o desarrollistas (muchas veces colonialistas…) que participan de manera eventual en producciones documentales, los cineastas nacionales, incluidos los que hacen cine de crítica social o cine militante, no se autocensuran ni se asignan atributos redentores o “ejemplarizantes”. Son parte de un largo proceso que empezó en plena guerra de contra-insurgencia, y que entró en una etapa clave tras la transición civil de 1985 y 1986.

“El cine documental toma la realidad y la convierte en una representación, al mismo tiempo trágica y esperanzadora del porvenir. No es tan sofocante como la realidad, pero cautiva y engaña como ella. Inspira milagros y tragedias, funda emociones desbordantes, embriaga, pero en todos los casos, se trata de una composición técnica y estética, que si bien puede desbordar la luz del día o las tinieblas de la noche, no los sustituye”.

El cine documental no es la verdad -en el sentido estricto de la palabra- y aunque en muchos casos utiliza recursos propios del cine de ficción o del ensayo, no pierde su naturaleza ni su definición como crónica de la vida y de la historia.

Fotografía: Uli Stelzner, cineasta alemán-guatemalteco, coordinador de la muestra memoria, verdad, justicia. Se suma al proceso de creación documental hacia finales de los 80, en compañía de Thomas Walther. Los civilizadores, testamento y la isla, cuyo estreno marcó hace 6 años el inicio de la muestra que comienza hoy en el cine Lux, son algunos de sus títulos emblemáticos. SVP, Berlín 2011.
Prensa Comunitaria

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