Escoger, elegir y decidir

elec1Por Jairo Alarcón Rodas
No es lo mismo escoger que tener la libertad de elegir. Aunque parezca que son lo mismo, esos términos tienen un alcance distinto. Puedo escoger dentro de un número de posibilidades que se me presenten, pero elijo aquello que considero conveniente solamente si, al mismo tiempo, ejerzo mi libertad. En este caso la primera opción depende de lo que me den los otros, en la segunda, de mi criterio.

Elegir dentro de ciertas opciones que representan lo mismo, como lo ocurrido en el proceso electoral del pasado seis de septiembre, simplemente no lo es. Por el contrario, lo sucedido en esa fecha fue que se permitió a los guatemaltecos escoger a un candidato o candidatos, dentro de un grupo de personas que el sistema quiso. Con la actual ley electoral y de partidos políticos, no hay posibilidad de elegir libremente, solo de escoger.
Por otra parte, para elegir libremente, se debe poder decidir cuál es la opción más ventajosa para los intereses no de un grupo en particular, sino de la nación y eso fue lo que menos hicieron los guatemaltecos. Poder decidir requiere reflexión y criterio, lo cual no ocurrió dados los resultados de tal evento. En la elección de diputados, 108 se reeligieron. Y no solo eso, los grupos de derecha se fortalecieron y con ellos, el militarismo más conservador.

Pese a los abundantes señalamientos de corrupción sobre el partido Patriota y las pruebas presentadas por la CICIG que determinaron la salida de la presidencia y vicepresidencia a Otto Pérez Molina y a Roxana Baldetti por el caso de la Línea, el corrupto partido Patriota sacó más votos que la URNG, lo cual se entiende dado los procesos de alienación de la población y el anquilosamiento de la llamada izquierda guatemalteca.

Durante décadas el sistema ha sumido en la ignorancia al país, exceptuando el período de la Primavera Democrática de los años 1945 a 1954. A los gobiernos de turno les ha interesado muy poco el sistema educativo del país. Y en vez de una educación transformadora el sistema educativo solo ha reforzado al sistema imperante.

Gobiernos militares convirtieron al país en un Estado Fascista en el que el criterio y la reflexión constituyeron sinónimos de subversión comunista. Resabios que aún perduran en la mentalidad de los dinosaurios de la política que se mantienen actualmente en las esferas de poder.

Con el fin de las dictaduras militares y la llegada de los gobiernos civiles las cosas no cambiaron con relación a la educación, a la salud y condiciones de vida y es que una cosa es lo que constituye el poder formal y otro el real. Los poderes fácticos tradicionales continuaron ejerciendo su hegemonía.
Y es por ello que a mayor ignorancia de la población, mayor alienación y con ésta mayor control sobre sus conciencias. Ser presa de la publicidad y de los medios de comunicación masivo, así como de los llamados “gurús” o analistas de la política, dice mucho sobre los guatemaltecos. Ser ignorante y no saber que se es quizás sea lo más triste que le puede ocurrir a un ser humano.

¿De qué sirvieron las manifestaciones en la Plaza de la Constitución? ¿Fueron realmente genuinas?, ¿quiénes las dirigieron o más bien tomaron su control? Estas son preguntas que merecen respuesta y que sin duda desnudaran la pobreza de criterio que se vive en Guatemala.

El sistema, al cual la CICIG le había asestado un duro golpe que lo hizo tambalear, con el evento electoral, se fortaleció y con la complicidad de los medios masivos de comunicación el circo mediático distrajo a los cautos guatemaltecos con el tema de la renuncia de Otto Pérez Molina cuando lo importante era cambiar las reglas del juego.
Santayana dijo hace mucho tiempo, Aquel que no conoce la historia, está condenado a repetirla. Y en un país donde la ignorancia hace presa de sus habitantes conocer su historia está lejos de ser una realidad. No obstante, el futuro para Guatemala depende de aquellos que se atrevan al cambio, que se preparen para éste y luchan cada instante por una sociedad justa libre de miseria y de ignorancia. Solo así, el elegir a sus gobernantes será una realidad para este país.

Te gusto, quieres compartir