Jaguar Energy: un multimillonario negocio en juego

5632336Por Luis Solano

En el crédito otorgado a Jaguar Energy participaron cuatro de los cinco bancos más grandes de Guatemala, que reúnen a lo más granado de la élite económica y financiera del país. Los intereses económicos detrás del proyecto de Jaguar Energy caen por su propio peso.
Otro caso de corrupción de consecuencias imprevisibles. En la picota está el proyecto de generación eléctrica a base de carbón más grande de Centroamérica. Le tocó el turno a una transnacional, no cualquiera, una clave dentro del sector eléctrico: Jaguar Energy. Se busca ahora al gerente general, Ernesto Córdova, estadounidense, presuntamente prófugo por negocios ilegales tramados conjuntamente con el entonces Secretario Privado de la Presidencia y yerno del Presidente de la República, Gustavo Martínez, para favorecer a la transnacional. Esto es lo que está revelando el Caso Redes, según la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) del Ministerio Público (MP). Un caso que apenas comienza.

Jaguar Energy y su planta de generación

Jaguar Energy es una empresa propietaria de la planta de generación eléctrica a base de carbón mineral, localizada en Tierra Colorada, Masagua, Escuintla, contigua a la comunidad de San Miguel Las Flores y a 25 kilómetros del Puerto de San José. Es subsidiaria de la estadounidense Ashmore Energy International Ltd. (AEI). Fue registrada en Guatemala a principios de 2008. La planta, con un costo estimado de US$750 millones, producirá 300 megavatios. La energía producida se venderá a Energuate, la distribuidora de electricidad más grande en Guatemala, subsidiaria del británico fondo de inversiones ACTIS.

En noviembre de 2007, DEORSA y DEOCSA lanzaron una licitación internacional con la intervención de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE, por medio de la Resolución CNEE-126-2007, que aprobó las Bases de Licitación). El 5 de mayo de 2008, las distribuidoras celebraron un Contrato de abastecimiento de Potencia con Opción de Compra de Energía Eléctrica, por un plazo de 15 años, a partir del 1 de mayo de 2012, con la transnacional Jaguar Energy LLC, que resultó ganadora de ese contrato y para el cual se había constituido un par de meses antes.

Cuando se celebró el contrato ambas distribuidoras pertenecía aún a la española Unión Fenosa (ese mismo año, 2008, Unión Fenosa fue adquirida por otra española, Gas Natural). En 2011, el fondo ACTIS adquirió los activos de Gas Natural Fenosa en Guatemala. Para operar en Guatemala, constituyó una subsidiaria: Energuate, hoy propietaria de DEORSA y DEOCSA, y que controla la distribución de energía eléctrica en 20 de los 22 departamentos del país.

Si bien el proyecto es producir 300 MW, el acuerdo de fondo sería que Jaguar Energy venda 225 MW a Energuate, y los restantes 75 MW se distribuirían en 25 MW para consumo interno de Jaguar Energy y 75 MW para comercializarlo con empresas privadas o para exportarlo por la red regional a Centroamérica. Esta comercialización con empresas privadas, que se supone también son comercializadoras que compran y venden en el mercado mayoritario, es desconocida por el momento.

Sin embargo, es público que la planta de Jaguar Energy se interconectará a la subestación de Aguacapa, del INDE, por una red de 19 kilómetros de extensión, y quedará conectada al sistema de interconexión nacional. En El Salvador existe otra subsidiaria de AEI: Distribuidora de Electricidad del Sur, S.A., potencial compradora de energía de Jaguar Energy.

El financiamiento de Jaguar Energy: un “oscuro” negocio

Oficialmente se sabe que el financiamiento aprobado para la construcción de la planta de Jaguar Energy, fue US$350 millones, aprobado en 2010, provenientes de un crédito sindicado otorgado por Banca de Inversión Bancolombia Corporación Financiera S.A. (BI Bancolombia) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El proceso de financiación para el Proyecto Jaguar, fue saludado en aquel momento debido a que se estructuró en sólo tres meses, en un momento de crisis financiera internacional desatada tras la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers Holdings en 2008. En el financiamiento sindicado a Jaguar Energy participaron bancos comerciales y organismos multilaterales de carácter regional e internacional de Estados Unidos, Costa Rica, Guatemala, Panamá y Colombia.

El grupo de bancos que intervino aportaron US$66.5 millones; el Banco Industrial de Guatemala, con US$30 millones; el Banco General de Panamá, la Oficina de Representación de HSBC en Guatemala que gestionó con HSBC Panamá, contribuyendo ambos bancos con US$40 millones cada uno; G&T Continental de Guatemala y Banco Agrícola Mercantil de Guatemala, con US$20 millones cada uno; Banco Reformador de Guatemala y BICSA de Costa Rica, con US$10 millones cada uno. También participaron el Fondo de Capital Privado Banca de Inversión y Biba Inversiones de Capital fondos de inversión administrados por Bancolombia, que otorgaron US$47 millones.

El crédito sindicado se logró además luego que Jaguar Energy fallara en lograr otro crédito sindicado de US$445 millones, el cual fue negociado desde 2008 con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con dos créditos Tipo A de US$60 millones y Tipo B de US$245 millones. Para el resto del crédito se negoció con BNP Paribas de Brasil, Mizuho Bank de Japón y Scotiabank de Canadá.

La crisis financiera de 2008 y las restricciones cada vez mayores al financiamiento de proyectos de generación eléctrica a base de carbón, fueron los factores que influyeron para que no se otorgara este último crédito.

Puede observarse que en el crédito que sí se aprobó, el de 2010, participaron 4 de los 5 bancos más grandes de Guatemala (el quinto, Banrural, no participó) y que reúne a lo más granado de la elite económica y financiera del país. Por lo tanto, los intereses económicos detrás del proyecto de Jaguar Energy caen por su propio peso.

Hoy se sabe que el crédito del BCIE no habría sido usado por Jaguar Energy. En su Memoria de Labores de 2010, indicó que el préstamo aprobado sólo por el BCIE en febrero de 2010, fue por $70.0 millones. El valor total de la sindicación ascendía para ese entonces a $758.3 millones. El resto del financiamiento, además de lo aprobado en el crédito sindicado, provendría de negociaciones de AEI y de la empresa contratada para la construcción de la planta: CMNC, de la República Popular de China, que aportaría US$200 millones.

Todo ese financiamiento restante, está en la oscuridad. No es claro qué pasó con el crédito de BCIE, tampoco las fuentes de financiamiento ofrecidas por AEI, y qué pasará con el aporte de CMNC.

El contrato entre ambas empresas fue rescindido luego de una una batalla feroz con Jaguar Energy, tras supuestos incumplimientos de Jaguar que amenazaron a la transnacional AEI con perder sus activos en la planta generadora, debido a los términos contractuales. El conflicto se dirime aún en Singapur. Igual, el financiamiento internacional lleva la mancha de HSBS con su escándalo desatado en febrero de 2015, producto de hacerse pública la llamada “Lista Falciani”, que comprende miles de clientes del banco con cuentas en Suiza, señalados de evasión fiscal.

La estructura de Jaguar Energy es la siguiente:
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Por su parte, según la estructura accionaria conocida, así se compone el conglomerado al que pertenece Jaguar Energy:

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