Un plato de carne es más contaminante que un automóvil

vacasOmar Marroquín Pacheco

Al leer las estadísticas mundiales, consignan que la crianza de ganado destinada al consumo representa el 20% de las emisiones de gas efecto invernadero, es decir un quinto de la contaminación mundial, causante del calentamiento global, siendo una fuente importante de contaminación de las corrientes de aguas subterráneas.

Muchas veces para aquellos que tenemos conciencia ambiental, medimos más la contaminación por el medio en que nos transportamos, a la cantidad de basura que producimos día a día y, a muchos otros elementos de nuestro diario vivir en esta vida moderna, la elección de nuestra dieta ni siquiera la tomamos en cuenta, quizá para no tener otro tipo de culpas.

Como apuntaba con antelación generalmente nos vamos por aspectos de contaminación del aire para los que nos preocupa la descontaminación del ambiente apuntando a la forma de transportarnos, buscando formas más limpias y eficientes de transporte, pero quizá esto sea una visión un poco limitada la solución pienso no debe limitarse solamente a dejar los automóviles, es tiempo en que se empiece a recapacitar en dejar la carne.

La Universidad de Bard College en NY, indica que la carne vacuna tiene impacto ambiental a nivel global que las carnes de pollo o cerdo, otros estudios indican claramente que este alimento de consumo humano es el que tiene la mayor huella ecológica.

Ya se han realizado comparaciones y todo apunta a que comer menos cantidad de carne de res es una solución ambiental mejor incluso que la de dejar de usar automóvil. Cálculos realizados indican que una dieta rica en el consumo de carne vacuna (más de 100 g. diarios) por parte de una persona, emitiría 7.2 Kg. de CO2 al día, en contraposición un automóvil diariamente emite una media de 10 Kg. de CO2, si a este dato le introducimos que muchas veces un automóvil es utilizado por más de una persona, el automóvil contamina más que comer carne de vaca, ya que son más las personas que comen carne vacuna, que las que manejan automóvil, por lo que se puede apuntar con seguridad que el impacto global de la carne es mayor.

En ese orden de ideas, es bueno saber que cocinar una hamburguesa contamina más que manejar un camión. Para la crianza de una vaca se necesita una superficie 28 veces más amplia que la que se necesita para producir huevos o carne de ave, necesitando 11 veces más agua para regar los campos donde se cultiva el heno y granos para alimentar los bovinos que para otros animales de ganadería.

Las vacas emiten cinco veces más gases de efecto invernadero que los otros animales que también producen proteínas. Al realizar un análisis económico las vacas son claramente el animal menos económico en recursos entre cinco categorías de animales productores de proteínas.
En consecuencia para aliviar el peso medio ambiental, se sugiere reducir el consumo de carne de vaca.

Los investigadores han realizado comparaciones entre los campos destinados a la crianza de ganado, el uso del recurso agua y los abonos, al compararlos con alimentos básicos como la papa, el trigo y el arroz, el impacto de la producción de carne roja por calorías es más extremo, ya que requiere 160 veces más tierra y producen 11 veces más gases de efecto invernadero.

Por lo que como una reflexión final: debemos repensar nuestra ingesta de carnes rojas, ya que la contaminación no solo se da en la forma en que nos transportamos, quizá sea más importante la forma en que nos alimentamos.

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