¿Por qué no han logrado convertir a ?#?RenunciaYa? ?#?JusticiaYa? en una “revolución de color” como en Ucrania o Venezuela?

hqdefaultPor Marco Fonseca –

#RenunciaYa y #JusticiaYa todavía no tienen color. Ni siquiera el azul y blanco a pesar de todas las banderas nacionales que se han enarbolado en la Plaza de la Constitución durante el último mes y medio. Hasta donde yo sepa, y me alegra mucho que así sea, #RenunciaYa y #JusticiaYa sigue siendo independiente y desde abajo. Por ello, precisamente, es que las 7 gentes que hicieron el llamado original y que todavía están participando no adoptaron el lenguaje de la sociedad civil y tampoco han decidido coronarse “líderes” exclusivos del movimiento (felicitaciones por ello). Por el momento hay fiebre de horizontalismo y descentralización como nunca antes se había experimentado en Guate. Esto ha dejado atrás los viejos moldes de la organización reformista, popular y hasta revolucionaria. Y es por ello, quizás, que la vieja izquierda no logra entender el lenguaje de este movimiento que solo hasta cierto punto es factible de ser definido y entendido como “post-liberal”, “post-marxista” y/o “postmoderno.”
Pero ya hay un movimiento en proceso en los passillos del poder y, hasta cierto punto, en los centros de pensamiento del orden académico chapín – sobre todo los mas vinculados a organizaciones internacionales – para tratar de mantener o entender (y así darle lenguaje) a la protesta ciudadana dentro de un estricto marco de contestación ciudadana y descontenta que es puramente restaurador de un ideal – el de una supuesta democracia liberal “funcional” – que ni siquiera ha sido realidad en Guatemala. ¿Porque cómo es posible hablar de que la presente crisis es el producto de la “mala” calidad de la democracia en Guatemala como si la misma ya hubiera gozado de buena calidad en algún momento desde antes o después de la transición? De allí surge, en parte, la idea de explicar todo esto a partir de la literatura sobre una “consolidación” democrática o sobre las fallas cualitativas de la democracia tal y como se dió en las primaveras árabes (ver otro de mis comentarios sobre esto aquí http://bit.ly/1M9d64g). O sea que para entender lo que está pasando en Guatemala, este Evento totalmente inédito en el sentido de Alan Badiou, tenemos que utilizar marcos categoriales que están mas allá del liberalismo o de la social-democracia.

Ya hay también ciertos esfuerzos por impedir que el movimiento #RenunciaYa y #JusticiaYa se desarrolle pasando de lo liminal a lo real, de lo potencial a la fundacional y de lo puramente liberal (de clase media) a lo jacobino (del sujeto nacional-popular) e incluso, potencialmente, revolucionario. De allí el apoyo acelerado del Cacif solo a lo de la lucha contra la corrupción; de allí el apoyo de La Embajada a “fortalecer la democracia”, es decir, el apoyo gringo al discurso de una “buena sociedad civil” que corresponde perfectamente a sus políticas de “promoción democrática” por todo el mundo y por medio de sus think tanks (NED, USAid, etc.) y de ONGs internacionales (Fundación Soros, etc.) con clientelas dependientes de discurso y dinero en Guatemala.

Por todo esto es importante mantener la lucha y desarrollar el movimiento mas allá del proceso hegemónico que ya está trabajando para cooptarlo desde adentro, es decir, desde la subjetividad de gente que solo puede llegar a ciertos límites y no pasarlos sin contradecir sus propios deseos y la ideología dominante. Es preciso desarrollar el movimiento mas allá de los parámetros de contestación liberal restauradora hacia un cambio de “paradigma” que nos lleve al desarrollo jacobino de una ?#?RefundacionYa? .

Vamos patria a caminar hacia la #RefundacionYa.

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