Baldetti: la crisis se acentúa

thRedacción PúblicoGT
Luego de dos semanas de guardar silencio sepulcral ante los medios de comunicación y con muchas preguntas que han quedado en el limbo la vicepresidenta Roxana Baldetti ve como la crisis de credibilidad que afronta lejos de acabarse se acentúa.

El pasado domingo se cumplieron dos semanas desde que la Baldetti compareció ante los medios de comunicación e intentó explicar el porqué su entonces secretario privado Juan Carlos Monzón, implicado en un caso de desfalco al sistema tributario del país, desapareció en medio de un viaje oficial a Corea del Sur.

Visiblemente nerviosa e iniciando con una promesa que incumplió minutos después -que iba a contestar y resolver todas las dudas de los periodistas-, la vicemandataria afirmó ante los periodistas que había regresado ese día al país, que desconocía el paradero de Monzón y que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), no la vinculaba con los hechos.

Sin embargo, cuando los comunicadores intentaron saber cuándo había regresado al país e increpaban por qué avisó a su secretario que era buscado por la justicia guatemalteca, visiblemente molesta dio media vuelta y dejó más dudas que respuestas.

El panorama se complicó días después cuando salieron a luz dos cosas, la primera que regresó al país el viernes y segunda la explicación que dio en la conferencia tiene algunas inconsistencias que hacen dudar la veracidad de las mismas.

La Dirección de Migración confirmó que Baldetti regresó al país el viernes y dejó en claro que en su última conferencia mintió al decir que regresó ese día. Algo que el presidente intentó rectificar aduciendo “fallas de comunicación”, lo cual no convenció a la ciudadanía.

En la misma conferencia en la que mintió sobre su venida la vicepresidenta dijo que cuando en el país se reveló que Monzón era buscado por las autoridades, personas del país le avisaron y que en ese momento “estaba una cena” con las personas que le otorgaron el doctorado honoris causa.

Según Baldetti ella llamó inmediatamente a Monzón, lo destituyó y le pidió regresar al país, luego ya no pudo comunicarse con él. Si las cosas pasaron como dijo hay que tomar en cuenta que cuando en Guatemala se supo que Monzón era buscado eran alrededor de las 11:30 horas.

Con las 15 horas de diferencia entre Guatemala y Corea del Sur, ella habría recibido la llamada a eso de las 2:30 horas, un horario poco común en cualquier parte del mundo para una cena de gala o de celebración oficial.

Desmoronamiento, manifestaciones y más silencio

El día de su conferencia también pasó otro suceso que golpeó fuertemente a la vicepresidente, fue el inició el desmoronamiento del proyecto político Partido Patriota (PP), en una conferencia de prensa Alejandro Sinibaldi anunció que renuncia a la precandidatura presidencial oficial y señaló a Baldetti se sabotear su pretensión presidencial.

La semana siguiente marcó el inicio de una desbandada del PP bases municipales, alcaldes y diputados renunciaron del partido y la vicepresidente vio como el proyecto que fundó hace ya más de una década se venía abajo sin que pudiera hacer nada.

Baldetti participó en la ceremonia donde el presidente anunció que pediría la extensión del mandato de la Cicig; pero, no habló con los medios e incluso fue ignorada por el comisionado Iván Velásquez en la mesa principal.

Así pasó la primera semana y tal y como se anunció durante varios días en redes sociales el pasado sábado 25 de abril miles de personas manifestaron frente al Palacio Nacional de la Cultura exigiendo la renuncia de Baldetti y Pérez.

La segunda semana periodistas estuvieron a la expectativa de su agenda pública; pero, esta nunca fue anunciada, Baldetti presidió la mesa del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria pero el acceso a la prensa fue restringido.

Para terminar esa semana fue filtrada una imagen de uno de sus hijos, que al parecer ajeno a la crisis de credibilidad que afronta su madre, no tuvo empacho en decir que su madre mintió de nuevo al decir que estaba triste y llorando por las críticas que recibía.

Así con decenas de preguntas que aclarar, entre las mentiras de su regreso al país, el clamor popular de sectores que piden su renuncia y los hechos de que su secretario manejaba una gran red de corrupción Baldetti llega a la tercera semana.

No se sabe si esta vez atenderá a los medios, pero lo cierto es que a 15 días de su última conferencia de prensa la vicepresidenta, lejos de dejar atrás la crisis, esta se acentúa, la gente quiere explicaciones y el silencio de Baldetti da la impresión de que no tiene respuestas.

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