Guzmán Böckler y las ciencias sociales

Nelton Rivera

Nelton Rivera

Por Marisol Garcés

La conferencia con el Dr. Carlos Guzmán Böckler, en la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala – USAC-, que lo vio formarse como estudiante, como dirigente estudiantil y crecer como abogado e historiador, fue una experiencia impactante. Con un salón lleno de gente joven, nos habló como una persona comprometida con las ciencias sociales, con la historia de su país y con la justicia.

Fue como hacer un viaje por la historia de Guatemala. Nos habló de la Colonia, no sólo como época histórica, sino de la que llevamos dentro; la que se ha construido sobre el mestizaje doloroso fundado en la violación y el estupro de los conquistadores sobre el cuerpo de las mujeres indígenas. Esa colonialidad que marcó la vida de las poblaciones indígenas sometiéndolas a la explotación y la barbarie, llegando a la muerte y el genocidio; que nos dejó la idea que “cuando es más clara la piel se es más importante”, o que “hay personas que tienen más calidad que otras”, que ha profundizado expresiones de racismo y desprecio profundo que se reproducen en el imaginario cotidiano de la población: no seas tonto… pareces indio.

Esta colonia que permanece, que se incrusta, que se recrea; que nos ha heredado una ideología que plantea que la diferenciación y segregación son hechos dados, que son así, que no se cuestionan; que traspasa además otras ideologías no importando si se es marxista o anticomunista, el racismo persiste. Bajo esta lógica, se acepta como algo natural todas las enormes injusticias que se han dado en el país, porque se justifican sobre la base de que hay poblaciones que valen menos, que son “menos personas”, que son “menos ciudadanos”.

Desde los sectores poderosos, subsiste la ideología colonial de ejercer el rol de ser “ladrones sin destino”; donde los bienes nacionales son el botín a despojar, donde no existe proyecto de nación, sino sólo intereses personales. Estas élites que gobernaron y gobiernan, funcionan bajo el pensamiento colonial de la explotación económica a muerte y del racismo profundo, ya que son elementos constituyentes para la defensa de sus intereses.

Esas ansias de poder, que se remontan a las que traían los conquistadores y colonizadores, se expresan hoy en día en la forma en que señalan a las poblaciones indígenas que defienden sus territorios, que en la colonia eran tratadas como infieles que estaban en manos del demonio, y hoy son llamados terroristas, con la intención de quitarles su calidad de personas con derechos.

Guzmán Böckler, señaló el desafío crucial para este momento que vivimos, que al igual que el momento de conmoción de los años 60 y 70 que le tocó experimentar, requiere de cientistas sociales que tomen posición frente a la realidad, que se comprometan con las transformaciones que este país necesita, que trabajen para erradicar el racismo y la discriminación, para terminar con la colonialidad que nos hace ser una sociedad enferma de injusticia y desigualdad.

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