Respuestas a la crítica de Piketty

piketty_capitalDante A. Urbina

Hace unos pocos días, en específico el día 9 de enero del presente año (2015), di una conferencia titulada “Crítica a El Capital en el Siglo XXI de Thomas Piketty desde una perspectiva heterodoxa” en la Volkshochschule (“Universidad Comunitaria”) de Göttingen – Alemania por invitación de la Asociación intercultural “Nuestra América Gottingen e. V.”.

El video completo de la mencionada conferencia puede verse desde este link:

https://www.youtube.com/watch?v=MCFlY8jVThE

Pues bien, estando ya publicada la conferencia recibí una interesante crítica al respecto la cual, creo, toca algunos de los puntos más comunes que se podrían cuestionar a mi exposición y es por ello que he considerado pertinente el darle una respuesta punto por punto, aunque sea de modo breve.

A continuación mi respuesta a la crítica:

1) “El éxito del libro no se da por el título, prueba de ello es que en el 2013 salió la publicación en francés y no tuvo la acogida que hoy tiene. Es cuando llega la edición en inglés a Estados Unidos, en un momento de agitación social y crisis política, cuando se lee que un investigador con muchos datos empíricos concluye que el 1% de la población posee más que el 99% (Movimiento Occupy Wall Street)”: En la misma conferencia, y más aún en la sección de preguntas, aclaro que no caigo en el simplismo de decir que el éxito del libro se debe únicamente a su título. Y también hablo explícitamente del contexto de agitación social y política que constituye la “paja” en que la “chispa de fuego” que es el título del libro, genera el “gran incendio” del boom de ventas. Así que esos aspectos no han caído fuera de mi consideración. De otro lado, usar como argumento que “en el 2013 salió la publicación en francés y no tuvo la acogida que hoy tiene” no es muy potente por dos factores: primero, que “el 2013” no es muchos siglos o décadas atrás sino sólo unos pocos meses… recién estamos empezando el 2015 y el libro ya era un boom en ventas los primeros meses del 2014 como puede comprobar cualquiera que busque las primeras reseñas del New York Times u otros diarios; y, segundo, que el francés es un idioma con relativamente poco alcance geográfico, en cambio el idioma inglés tiene un tremendo alcance geográfico y por tanto es perfectamente natural que el boom se dé a partir de allí. No obstante, no es común que libros de economía en francés de un economista relativamente desconocido se traduzcan sólo unos pocos meses después de su publicación. Asimismo, apelar a que “un investigador con muchos datos empíricos concluye que el 1% de la población posee más que el 99%” como explicación primaria tampoco es un argumento muy fuerte porque ello no es nuevo. Piketty no ha inventado la pólvora. En primer lugar él mismo ya había publicado esos resultados empíricos antes aunque en documentos con otro título. Y también lo han hecho otros investigadores con data prácticamente igual de amplia. Pero no se han convertido en un boom de ventas.

2) “Hubiera sido más popular (en ventas) si hubiera profetizado un futuro apocalíptico para el capitalismo, así como lo hizo Marx, pero no fue así”: Al contrario. La gente está descontenta con el capitalismo, es cierto, pero la gran mayoría no está abierta a planteamientos tan radicales. Precisamente porque es una crítica que no resulta tan radical es que es fácil adoptarla para la mayoría de la gente (que tiene miedo a los radicalismo, y en especial radicalismos marxistas), los académicos (como el buen Krugman, que puede criticar la desigualdad pero no cuestionar al capitalismo mismo) y los medios de comunicación (que tienen propietarios privados que no van a permitir que se promocione tanto una crítica si fuera demasiado radical).

3) “Lleva el nombre de “El Capital en el Siglo XXI” porque su análisis se centra en la evolución a través de la historia del capital y las malas consecuencias a que llevaría para la vida en armonía social”: Cualquiera que vea una portada del libro puede darse cuenta que la frase “El Capital” aparece grande en mayúsculas y “en el siglo XXI” aparece más pequeño. ¿Eso acaso no tiene ningún significado? ¿es pura casualidad? De otro lado, el libro prácticamente no estudia el siglo XXI, que sólo tiene 13 años de espacio al momento de su publicación. Su data parte del siglo XVIII en adelante y se centra más en el siglo XX. Pero él no titula su libro “Estudio de la Evolución del Capital: Del siglo XVIII a inicios del siglo XXI” sino “El Capital en el siglo XXI”. Pero ello no es de ningún modo exacto. Y eso sin mencionar que no analiza el capital en cuanto relación social sino como equivalente a la mera riqueza, como él mismo explica en el primer capítulo. Así que el sólo término “el capital” ya resulta un tanto ambiguo en el título.

4) “Nombras que el análisis de Marx fue más profundo y también discrepo en eso. La popularidad de Marx y el marxismo hasta ahora es fruto de la conjunción que Marx hace de “ciencia”, política y profecía (Véase: Schumpeter, primeros capítulos de Capitalismo, Socialismo y Democracia)”: En la misma conferencia explico bien claramente que no soy marxista ni coincido con la teoría de Marx. De hecho, respondiendo a una de las preguntas del público explicité mis fuertes desacuerdos con Marx en el plano filosófico, económico y político. Pero mi punto en la exposición es que Marx, sea de modo correcto o equivocado (yo creo que de modo equivocado), llega a plantear las cuestiones más profundas posibles dentro del marco de estudio de alguna ciencia (en este caso la Economía): las cuestiones epistemológicas. Piketty prácticamente no habla de eso. Y si se considera a Piketty como de “mayor profundidad teórica” hay que explicar cómo es posible que ese teórico “tan profundo” sea tan superficial en un punto absolutamente central para su planteamiento como es lo relacionado con la controversia del capital entre las dos Cambridges. La ignorancia de Piketty respecto de ese punto es simplemente sorprendente y ello fue expuesto con más detalle en la conferencia. Cualquiera que pretenda que Piketty es teóricamente profundo tiene que interactuar necesariamente con ese punto.

5) “Nombras que faltó hacer un análisis profundo a, por ejemplo, el sistema financiero, el fraude bancario, las causas de la crisis y el accionar de los banqueros. Allí, los datos necesarios para analizar empíricamente dichos asuntos no son públicos (¡y el libro es altamente empírico!), y está de más recordar que Piketty es investigador en desigualdad y crecimiento económico”: Estaría de acuerdo con ello si Piketty hubiera titulado transparentemente a su libro algo como “Estudio de la desigualdad”, pero al titularlo “El Capital” ya se imponen exigencias al respecto. Es más, el solo estudio de la desigualdad, si se quiere hacer de modo serio y profundo, y no sólo en términos instrumentales de “cambios estadísticos” y “eventos históricos”, tiene que entrar a fondo a las relaciones de poder implicadas en todos esos puntos. Respecto de la falta de datos en torno a ello, es relativo. Muchos investigadores serios han realizado estudios empíricos sobre esos tópicos. Así que no es excusa suficiente a menos que planteemos que esos aspectos no son relevantes para comprender la desigualdad que observamos actualmente… pero no parece muy razonable el pensar ello.

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