Los rasgos de miopía 2015

45Edgar Pape

Iniciamos este año con presagios tenebrosos para la historia económica, judicial y política del país. Ya van cuatro amparos y cinco acciones de inconstitucionalidad contra la Ley del Presupuesto. Son acciones que aprovechando los errores de la legislatura van contra el Estado de Guatemala y contra su gente. La Corte de Constitucionalidad desde el año 2001 a la fecha ha emitido resoluciones que le han costado al poder tributario del país no menos de diez mil millones de quetzales, al declarar con lugar las impugnaciones presentadas por los sectores conservadores que se resisten, de una u otra y de mil maneras al pago de impuestos. Estas acciones, muchas de ellas contradictorias entre sí, han cercenado los instrumentos de política económica y al presupuesto en particular, tanto del lado del gasto y de los ingresos, ha cerrado oportunidades para una tributación directa y pone la guinda al desorden establecido.

En efecto, la miopía no permite ver que las ondas hertzianas son bienes que nos pertenece a todos y que en consecuencia, las telefónicas deben pagar por usar el patrimonio público.

En esta perspectiva, el programa de Naciones Unidas denominado Objetivos de Desarrollo del Milenio, finalizará en el 2015 sin que el país pueda cumplir con los compromisos asumidos en materia de salud, educación y superación de la pobreza. Sin presupuesto, con demandas en contra de impuestos en un país desigual, con imposición y de crecientes demandas sociales, deviene vergonzoso para el gobierno, representantes y diplomáticos en el exterior seguir suscribiendo convenios internacionales en materia de desarrollo económico y social ya que con cascaritas de huevo jugamos a la quiebra y hacia atrás. Algunos empresarios y promotores de inversiones se sonrojaran al hablar del clima social y humano, de la inseguridad y las carencias agravadas del país, escondiendo una mano y señalando al gobierno, con la otra.

También el 2015 ha comenzado con un inicio del juicio por genocidio donde los que se oponen a la democracia, la justicia y el respeto a los derechos humanos, prosiguen en su amenazante actitud de retardar la conclusión del juicio, para evitar que se aplique la justicia que en derecho corresponde. La amnistía decretada por el propio ejército al inicio del proceso democrático tuvo un carácter político que no resta a que los delitos de derechos humanos y de lesa humanidad sean imprescriptibles y de aplicación universal. Las coartadas, farsas y maniobras utilizadas ponen en riesgo el apoyo a Guatemala por parte del gobierno de los Estados Unidos, que ha condicionado su cooperación a que se juzgue a los militares responsables de abusos y violaciones de derechos humanos. Retardar el juicio, es otra miopía malintencionada, de tristes augurios para las víctimas y para quienes anhelan una justicia pronta, independiente y cumplida.

En el campo político, el 2015 presagia tiempos electorales difíciles en que los partidos políticos quisieran amordazar al todavía reciente Tribunal Supremo Electoral. En las miopías previsibles, no restará aquella que apresurará en su último año, torcerle el brazo al gobierno en la aprobación de leyes para otorgar privilegios como la ley de inversión y empleo, la de flexibilización laboral y que las modificaciones a la ley electoral se formulen de forma limitada y a favor de los patrocinadores de campaña que manejarán al gobierno durante los próximos cuatro años. Mientras tanto, el Estado deberá pagar cerca de 7 millones de dólares a los partidos políticos.
Nublado el panorama electoral, con llamamientos para votar por lo mismo, sin mayor participación ni esperanza de reformas sociales, la población se aturdirá en la publicidad de un festivo clientelismo, compra y venta de casillas para diputaciones, concejalías y otros puestos de elección, que se darán a dedo a los más aptos en tomar el poder como botín. Quizá convenga votar NULO. Para no aferrarnos a la crisis que produce la miopía, conviene hacer del 2015 un horizonte para buscar las opciones amplias y democráticas que el país necesita.

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